26 de abril de 2008

Lectura de los Bienes terrenales del Hombre


El hombre dentro de sus intereses, sociales, políticos y económicos; ha encontrado una ruta para cosechar las estrechas relaciones con los bienes materiales y terrenales. Esta relación simbiótica ha servido para que el escritor y critico social Leo Huberman, escribiera “Los bienes terrenales del hombre” obra en la cual, se narra desde la visión histórica y de hechos sociales, el surgimiento del capitalismo, así como sus innumerables problemas que este sistema económico plantea desde el ámbito social.

En base a ello este ensayo pretende criticar y plantear el debate acerca de este escrito, y llevarla al contexto actual. En este orden de ideas, es menester precisar la base del sistema capitalista como principio de los bienes del hombre. Empecemos haciendo remembranza en la edad media, en pleno apogeo del sistema feudalista, en cuyo caso supone la propiedad manejada por un señor, el cual tiene dentro de su dominio a los siervos, estos últimos son los que cuidan de sus cosechas, como platea Huberman cuando dice: “El sistema feudal se basa en una organización que, a cambio de una protección con frecuencia ficticia, coloca a las clases trabajadoras bajo el dominio de las clases ociosas, dando la tierra no a quienes la labran, sino a quienes eran capaces de apoderarse de ella”. Estos campesinos, que podrían llamarse a la par del contexto histórico como una rama del esclavo, prescindían de intereses sociales; y eran frutos de pagos y maltratos por parte de los nobles. Los señores dueños de gran parte de las tierras, captaban en ese tiempo grandes cantidades de capital improductivo, el cual no generaba ganancia alguna. Estas manifestaciones sociales dieron origen a una estructura supremamente mas fuerte como fue y es la iglesia. Esta convocaba por nombre de dios, las batallas y las grandes pugnas políticas de la época del medioevo, que debajo de la mascara religiosa amasaba grandes fortunas saqueando a los menos favorecidos por el sistema.

Pronto este modelo se basó en las cruzadas, como lo expresa el autor: “Las cruzadas fueron de tremenda importancia ya que estas ayudaron a despertar la Europa occidental de su sueño feudal, desparramando clérigos, guerreros, trabajadores y una creciente clase de comerciantes por todo el continente, aumentaron la demanda de artículos extranjeros, arrebataron de las manos musulmanas la ruta del mediterráneo e hicieron de ella otra vez la gran via de trafico entre este u oeste, que había sido en los tiempos antiguos”

A la par de las pretensiones de saquear ciudades con la bandera de la fe, los cruzados fueron los primeros en propiciar las primeras semillas de una nueva clase social, llamada “los comerciantes”, en cuyo caso estos fueron evolucionando con el tiempo, estableciendo una ruptura mercantil. En primera instancia por los centros de acopio, lo que propició las primeras ciudades puerto, en el mar mediterráneo; y lo segundo como un estilo de vida nuevo que se atrevía a confrontar a la misma iglesia. En estas nuevas ciudades surgió el desarrollo de la moneda, como base para los primeros atisbos del espíritu del capitalismo de la manera mercantil. Como lo expresa el autor cuando afirma que “este hecho tiene gran importancia, pues prueba como el crecimiento del comercio trajo una modificación a la antigua economía natural, en la cual la vida transcurría casi sin el uso del dinero”.

Ya dentro de las complejidades que trae un nuevo paradigma económico en las nuevas ciudades de la época; se visionaba que los comerciantes se integrarían en asociaciones mercantiles, con un aparato burocrático más estable que les permitiese obtener mejores dividendos de sus inversiones. Esta clase de personas que Vivian del comercio con el tiempo se les llamo burgueses, o sea la clase media liberal que estaba en acenso, que eventualmente fueron los primeros artesanos o campesinos que empezaron a liberarse del sistema feudal.

Esta clase social tenia como objetivo la obtención de capital como modo de subir en la escala social, sin embargo el sistema capitalista pronto entraría en contradicciones, pues no todos tenían la facultad de ser acobijazos por la ganancia del capital, lo cual desarrollaría a todos por igual, si no por el contrario generaría una crisis humanista que no tiene parangón hasta nuestros días.
Pero retomando el tema esta nueva clase burguesa producto de la liberación feudal, estableció un mercado libre, en el cual la estructura determinante era la venta de artículos en las demás ciudades. Estas mercancías eran la fuente del sostenimiento mercantil de la época. Ya la sociedad como la conocemos tenia características peculiares como mayor infraestructura, vías marítimas y terrestres de mercancía, y un aparato autonómico en cuanto a la administración económica. El nacimientos de los bancos después de la edad media supuso la confianza comercial entre los burgueses, pero esta idea de la mano de los prestamos no evolucionaría sino a finales del siglo XIII. Ya el modelo capitalista hacia hincapié en una brecha sumamente preocupante y compleja de por si, la distinción entre ricos y pobres, era evidente, ya que era atizada por la revolución industrial. Como planteara un escritor alemán “Los pobres y los campesinos se ven oprimidos por la avaricia y la depredación de los poderosos, y son arrastrados a juicios realmente injustos. Esta plaga maligna obliga a muchos de ellos a vender su patrimonio a fin de emigrar a tierras lejanas”.

El sistema propiciaba las desigualdades sociales, y permitía hacerse con el monopolio de los burgueses de la revolución industrial. Los debates acerca del sistema capitalista, como teoría económica estuvieron orientados por Adán Smith, David Ricardo, y un punto de vista crítico con Malthus. Sin embargo estos teóricos y sus discípulos seguirían debatiendo acerca del por que los mercados y el mismo sistema capital era tan volátil. Sin embargo llegaría una teoría de carácter sociológica y económica que revolucionaria la manera de entender el aparato del comercio capitalista.

En primera instancia era evidente que el modelo era apoyado por teóricos que lidiaban dentro del sistema y que estos a su vez especulaban desde la perspectiva económica, dejando como un objeto reducido a las personas, en este caso los obreros. Críticos sociales como Saint Simón plateo el debate acerca de un nuevo modelo social y económico cuya finalidad era la sociedad perfecta, se establecería mas tarde esta suposición como rama de la teoría utópica. Pero estos pensadores no contaban con la suficiente entereza científico-teórica para justificar tal discusión, mas bien lo tomaban como un pensamiento más filosófico y existencial. Fue Kart Marx y su compañero Federico Engels, quienes introdujeron las primeras teorías económicas científicas. Marx, en su determinismo económico y su función histórica en el modo “Materialismo Histórico” Analizaba el proceso del sistema capital a traves de los tiempos, y aseguró que tras la muerte de este ultimo surgiría un nuevo modelo, cuya característica principal eran las masas populares, ósea los obreros. Por eso el famoso lema “obreros de todo el mundo uníos”, como presagio a lo que vendría a puertas del siglo XX.

Ahora bien, además de esto Marx intuyo el concepto de división del trabajo, el cual era obvio en el sistema capitalista. Se necesitan en una fábrica una especialización, y una división para cada quehacer, por ejemplo esto se refleja si observamos la industria automotriz, en donde cada obrero tiene un trabajo especifico, de tal forma que cada uno tiene una sola responsabilidad y tecnicidad en lo que hace. Además de estos términos científicos valorativos del capitalismo tardío; se manifestó con el desarrollo del término “Plusvalía”, que no es más que el excedente laboral del obrero el cual genera ganancia para el patrono.

Estos trabajos de Marx, fueron terminados por Engels a finales del siglo XIX, y fueron recogidos por los trabajadores revolucionarios como doctrina para el desarrollo de un nuevo sistema económico. En la Unión Soviética daría origen la via de hecho de las teorías de Marx; pues Lenin obtuvo su victoria en octubre de 1917. Este acontecimiento, empezó a transformar las mentes y pensamientos de las demás personas del planeta, quien hasta ahora estaba dentro del monopolio del sistema capitalista. El sistema empleado en la unión soviética debió afrontar diversos problemas. Uno de ellos era sobresalir a dos guerras mundiales, elaborar un aparato tecnológico que compitiese con el del sistema capitalista. Desde luego todos conocemos el desarrollo tecnológico de la unión soviética llevando a un hombre fuera de la tierra y dejando el primer satélite del mundo en orbita, cosa que se demoraría un tiempo en occidente.

Sin embargo en el mundo comtenporaneo el sistema económico de capital debió afrontar caídas y alzas en sus productos, esta devaluación monetaria, es una características de todo sistema económico según Kensel, ya que el mercado no solamente depende del interno, si no de innumerables variables de comercio exterior, en este patrón la dinámica soviética tubo este problema, a pesar de ser una estructura socialista, ciertas propuestas económicas convivían con el capitalismo en sus primeras etapas de desarrollo, mientras se nivelaban las cargar entre la revolución y la economía.

Por otro lado la economía de las bajas y las subidas de precios en las grandes potencias, propicio como era de suceder en la historia de las naciones poderosas, la evolución de este sistema capitalista, a métodos de dominación, como lo son la colonización y el imperialismo. Estos tuvieron que desarrollarse por que el acaparamiento económico de las superpotencias y el consumo de su pueblo exigían más artículos, y para ello se hacia necesario intervenir en otros países y colonizarlos.

Trayendo a colación, esta dinámica argumentativa, cabe observar en el análisis político y económico actual, que el capitalismo tardío, ósea el que utiliza el estado como beneficio a las mega corporaciones, reacciona de esta manera, ya que en las guerras de intervención, especialmente las del golfo en 1991 e Irak 2003, fueron ocasionadas por el valor adquisitivo del petrodólar más allá de una posible liberación de las personas de esta parte del planeta tierra.

Bueno, aunque la economía es la determinante en cualquier sistema en cuya estructura se esboza el dinero, es importante señalar que la obra de Leo Huberman, describe la evolución de esta, dándole un razonamiento metodológico de las diversas teorías socio-económicas. Sin embargo se queda corto ya que su análisis no trasciende si no hasta la debacle nazi, de mitad de siglo. Sin embargo si se observa detenidamente estos argumentos compaginan con la observación económica que hacia Marx sobre su “Materialismo Histórico”, el cual el autor cita.

La importancia de los sistemas económicos es desde luego, activar los grados de calidad de vida de los pobladores, incentivando su desarrollo y crecimiento, no solo como pueblo sino como estado. Pero, a la par de ello, no se puede callar la necesidad actualmente de replantear el orden económico que crea desigualdades sociales, como pobreza, violencia y miseria. Y crea brechas entre países subdesarrollados y los desarrollados. Tal vez una falacia del modelo actual del capitalismo es promover el mercado libre por encima de los intereses de las comunidades. Huberman así lo expresa en el análisis de su obra.

Cabe preguntarnos ¿Será que el modelo económico que se juega hoy en día es el mejor en cuanto a calidad de vida de la población mundial? ¿Este modelo económico propicia la fraternidad entre los pueblos? ¿Aboga por el desarrollo equitativo del planeta?, Solo podemos responderlas observando las dinámicas políticas, sociales, culturales y económicas que influyen en nuestro diario vivir, por lo tanto todas las personas pueden ser agentes de construcción de su nuevo camino hacia una nueva economía, en la cual este por encima la cooperación, que el espíritu competitivo y adquisitivo del capital.


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