19 de julio de 2007

RELATOS CHOMSKYANOS


Queridos lectores y lectoras, esta es una recopilación muy importante acerca de algunos planteamientos de Noam Chosky, este trabajo recopilatorio pertenece a Ignacio Llorens y es un documento que ha sido descargado de pide tu libro la cual ha dejado de existir; sin embargo la obra de estos señores altruistas es la distribución libre, por lo tanto me veo en la tarea de difundirlo no en su manera total si no tratando de escoger las intervenciones mas interesantes de Noam chomsky en “CONVERSACIONES LIBERTARIAS CON NOAM CHOMSKY” .

Si quieren que les envíe este interesante documento en su totalidad, solo me tienes que escribir un correo electrónico a vendettaboom@gmail.com o dejar el suyo en la parte de comentarios o en el foro de nativos digitales.

Gracias por sus apreciaciones futuras y ojala disfruten el documento como yo lo eh disfrutado también…


ACTUALIDAD DEL ANARQUISMO

B.R.: Black Rose.
SIT.: Situationist.

B.R.: No es común que un profesor de lingüística, o cualquier profesor de los Estados Unidos se convierta en radical. ¿Cómo sucedió esto? ¿Qué le condujo a desarrollar y asumir una crítica radical de la sociedad norteamericana?

Chomsky: Por lo que a mí respecta, la cosa sucedió totalmente al revés. En realidad yo llegué a la lingüística más o menos por accidente, por medio de contactos con amigos radicales, uno de los cuales daba la casualidad de que era profesor de lingüística. En una época en que yo estaba más o menos pensando en salirme de la universidad, ese contacto político con él me interesó por accidente en el trabajo que estaba haciendo. De manera que el problema, en mi caso, no es cómo el lingüista se hizo radical, sino más bien lo contrario. Fue el estudiante radical quien se hizo lingüista accidentalmente.

B.R.: ¿Cómo se hizo usted estudiante radical? ¿Era radical su familia?

Chomsky: Se puede decir que crecí en ese ambiente. No mi familia inmediata, sino todas mis tías y tíos eran parte de esa inteligentsia judía radical de Nueva York. La mayoría eran del Partido Comunista, pero a los doce o trece años, yo había superado ya esa fase y... Un tío que murió hace poco era activista de la izquierda antibolchevique. Es decir, había en aquel momento pequeños grupos separatistas que criticaban el bolchevismo desde la izquierda y había ciertos marxistas que criticaban a los bolcheviques, considerándolos como una desviación, de tendencia derechista, del marxismo tradicional... y correcto, como quien dice. Conocí parte de esa literatura y algunas de sus ideas y simplemente me interesé en todo ello.

B.R.: ¿Y con respecto al anarquismo?

Chomsky: En aquella época, a principios de los años cuarenta... yo era estudiante de secundaria. Me había interesado en la Guerra Civil Española, la seguía en los periódicos. Solía dedicar algún tiempo a rondar por las librerías de segunda mano de la Cuarta Avenida, en Nueva York, donde había algunos grupos anarquistas. Conocí a algunos de esos hombres. En aquella época había una oficina de la Freie Arbeiter Stimme (La voz de los trabajadores libres) y esa gente me dio algunas informaciones.

B.R.: En su artículo «Notes on Anarchism» demostraba usted simpatía hacía el anarquismo. Hablaba usted del «proceso de rehabilitación» de Daniel Guerín, de reintegrar el anarquismo al siglo Veinte. ¿Considera usted al anarquismo tan importante frente a los problemas sociales de los países capitalistas avanzados?

Chomsky: El anarquismo cubre un amplio espectro. Esa corriente particular estudiada por Guerin me parece valiosa. Pienso que converge algo con el marxismo liberal. También el marxismo cubre un espectro bastante amplio, y hay un punto en el que algunas variedades del anarquismo y algunas variedades del marxismo se acercan mucho, como por ejemplo, gente como Karl Korsch, que tenía muchas simpatías con el movimiento anarquista español, a pesar de que era una especie de marxista ortodoxo. Y creo que en ese complejo de ideas anarcosindicalistas e ideas socialistas liberales hay cosas muy aplicables... En realidad, pienso que son las ideas adecuadas para una sociedad industrial avanzada. Me parece que el anarquismo, en ese sentido, sugiere ciertos principios de organización que son extremadamente realistas. Una especie de evolución natural, con un nivel alto y suficiente de tecnología y comunicación, y eliminación de trabajo necesario pero oneroso. Bajo tales condiciones, me parece enteramente posible, esencial, dirigirse hacia esas formas sociales tan apropiadas a la sociedad industrial avanzada.


Los intelectuales y el pueblo

B.R.: En tal contexto: (a) ¿qué piensa usted del análisis de las clases de Marx? y (b) ¿qué grupo económico social de este país cree usted es el más importante para una transformación radical?

Chomsky: Pienso que la idea general del análisis de las clases es indispensable. Lo que puede ser cuestionado es si las formulaciones particulares de Marx son históricamente exactas, y aplicables en la actualidad. Yo tendería a estar de acuerdo con la crítica que hace Bakunin de Marx, en el sentido de que «la dictadura del proletariado» en una sociedad parcialmente agraria resultaría un sistema muy represivo y destructor, como en efecto... No doy por supuesto que los bolcheviques introdujeron la dictadura del proletariado, pues no lo hicieron, pero la perversión particular de la misma que aplicaron le da algo de injustificación a aquel análisis, y habría algo más que decir al respecto. Pero yo no tengo ninguna duda de que es verdadera la intuición de que el análisis de las clases es indispensable para comprender los procesos sociales.

B.R.: Con lo que Bakunin estaba de acuerdo.

Chomsky: Exacto. Hay problemas de interpretación, etc., pero yo no veo cómo ningún socialista puede no estar de acuerdo con ello, ni ningún científico social. Por lo que se refiere a la sociedad contemporánea, me parece que se puede identificar toscamente una clase de trabajadores productivos, que incluye ahora un espectro bastante difuso, desde trabajadores manuales, a técnicos, científicos, creadores de cultura intelectual.

B.R.: ¿Quiere usted decir productivos en el sentido de productores de bienes materiales?

Chomsky: No, no necesariamente. Quiero decir que los artistas son productivos porque crean partes de nuestra cultura material e intelectual.

Determinismo y conductismo

B.R.: ¿Podría hacer una pregunta filosófica? Me pregunto por qué simpatiza usted mucho más con el determinismo económico de Marx, que digamos, con la teoría conductista de Skinner, que es otra forma de determinismo.

Chomsky: Yo no leo a Marx como un determinista económico. Él explicaba cómo los modelos de elección están influidos por intereses materiales y por otros intereses definidos en términos de clase; hablaba de la significación de las relaciones de producción en la definición de las clases, y cuáles deberían ser. Y todo eso estaba bien. Marx identificaba factores cruciales que tienen un papel en la acción social, en una sociedad de clases, pero esto no necesariamente es determinista.
Ahora, en cuanto a Skinner, simplemente pienso que se trata de un fraude, que está vacío. Aunque es un fraude interesante. Hay aquí dos niveles de discusión. Uno es puramente intelectual: ¿A qué altura llega? Y la respuesta es cero, zitch... Es decir, no hay allí más que principios triviales, si hay principios.

B.R.: En Skinner, no en Marx.

Chomsky: Sí, en Skinner. Ahora la otra cuestión es, ¿por qué tanto interés en ello? Y aquí me parece que la respuesta es obvia. Es decir, la metodología que sugieren es conocida de todo buen guardia de prisión o interrogador policíaco. Pero, ellos la hacen aparecer benigna y científica, etc.; en cierta manera, doran un poco la píldora, y por dicha razón es muy valiosa para ellos. Yo pienso que estas dos cosas tienen que denunciarse. Usted se pregunta: ¿esto es ciencia? No, es un fraude. Y entonces se pregunta ¿qué interés hay en ello? Respuesta: el interés está en que le dice a cualquier carcelero de un campo de concentración que puede obedecer a sus instintos y al mismo tiempo pretender que es un científico. Y que eso es bueno, porque la ciencia es buena, o neutral, etc.
Lo que sí proporciona, es una especie de manto de neutralidad a la opresión y al control; el mismo tipo de manto con el que la intelligentsia liberal cubrió la dominación imperialista. Trataron de hacerlo parecer como una especie de ejercicio de pragmatismo, y de resolución de problemas, y por tanto perfectamente neutral. En realidad, es interesante... Yo he citado decenas de veces observaciones de algunos de esos especialistas de la contrainsurgencia, que pretenden decir: «Miren, es como la física; ciertas entradas, ciertas salidas. Totalmente neutral desde el punto de vista ético. Simplemente, es cosa de resolver algunos problemas. Solamente alguna clase de moralista loco se preocuparía por ello». Bueno, esa es la contribución conductista: tomar las técnicas estándar de control, opresión y coerción, y tratar de hacerlas «desaparecer», de aislarlas de la crítica y del conocimiento, mediante su asimilación y la ciencia. Eso no tiene nada que ver con Marx.

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