25 de diciembre de 2006

Miradas del medio segun Michel Moore




Mr Danger


Quizá lo peor de tener a un presidente que nadie eligió es que, cuando se avecina una crisis nacional, debemos preguntarnos a qué intereses sirve. Dado que no gobierna por voluntad del pueblo sino por robo electoral, ¿no resulta más seguro suponer que el pueblo no se halla entre las prioridades del presidente George W. Bush? A las 8.45 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos sufrió el peor ataque de su historia en su propio suelo por parte de enemigos extranjeros. Visto que los detalles de lo que sucedió ya son tan conocidos como los del 7 de diciembre de 1941 y los del 1 de septiembre de 1939, no me voy a extender sobre el número de aviones utilizados, la cantidad de víctimas mortales o las múltiples llamadas telefónicas de adiós por parte de seres queridos que viajaban en los aviones que los terroristas suicidas estrellaron en el World Trade Center y en el Pentágono.
Lo que sí desearía hacer, ahora que me acerco al final de este libro, es formular una serie de puntillosas preguntas a nuestro Comandante en Jefe, quien, por haber sido designado por los amigos de papá en el Tribunal Supremo, piensa que no tiene que responder a nada. Aquel día murieron 3.000 personas y hay algo en dicha tragedia que a mí y a un montón de gente más no nos acaba de cuadrar. Así que, señor Bush, ¿podría aclararme estas cuestiones?: 1. ¿Es verdad que la familia Bin Laden ha estado suministrando fondos a la familia Bush durante más de 20 años? Según el New York Times, su primera empresa petrolera (Arbusto, fundada en 1979) fue parcialmente financiada por los Bin Laden. El clan saudí invirtió en el Grupo Carlyle, la empresa de George padre que tiene vínculos muy importantes con la industria de defensa de Estados Unidos. Creo que una coincidencia tan extraordinaria merece una explicación.
2. Usted dice que Osama bin Laden fue el cerebro de los atentados del 11 de septiembre. Sin embargo, hay noticias de que, por entonces, este maleante estaba en tratamiento de diálisis a causa de una insuficiencia renal. ¿Nos está usted diciendo que un hombre conectado a una máquina de diálisis en una cueva de Afganistán supervisó toda la operación?
3. En 1997, cuando usted era gobernador del Estado, la BBC emitió un reportaje sobre los líderes talibanes de Afganistán que volaron a Houston, Texas, para reunirse con ejecutivos de la petrolera Unocal con el fin de discutir la construcción de un gasoducto en Afganistán. Uno de los informes de viabilidad del proyecto fue encargado a Enron, la compañía que más dinero donó a sus campañas para gobernador y presidente. Halliburton fue una de las empresas designadas para construirlo. Por entonces, el presidente de la empresa era Dick Cheney, actual vicepresidente de Estados Unidos. ¿Por qué acogió el Estado de Texas a estos representantes de un gobierno terrorista? ¿Qué pasó con el acuerdo para construir el gasoducto?
4. Según el Times de Londres, en los días y semanas que siguieron al 11 de septiembre, usted permitió que un avión privado saudí sobrevolara Estados Unidos para recoger y sacar del país a una docena de miembros de la familia Bin Laden. No se llevaron a cabo interrogatorios policiales ni del FBI, como tampoco se convocó a un gran jurado para determinar si estos parientes pudieran poseer información valiosa. Por el contrario, mientras el resto del país tenía que quedarse en tierra y el caos se apoderaba de la nación, usted encontró tiempo para asegurarse de que los Bin Laden estuvieran a salvo. ¿Nos puede explicar a qué viene esa premura? ¿Por qué recibieron los saudís y los Bin Laden este trato de favor?
5. Al menos 15 de los 19 secuestradores procedían de Arabia Saudí.Pero usted bombardeó Afganistán. ¿Fue un error de puntería? ¿O resultaba algo aventurado ir a por un país que suministra el 25% de nuestra gasolina y que alberga a tantos socios de papá? Sólo trato de conocer el verdadero valor de las 3.000 vidas perdidas.¿A cuántos metros cúbicos de gas natural equivalen? 6. Tan pronto como acabó su campaña para tomar el control de Afganistán, usted instaló a un antiguo asesor de una petrolera como jefe del gobierno interino.
Luego, colocó a un ex consejero de Unocal como nuevo embajador en el país y, al cabo de pocos meses, se firmó el acuerdo para construir el gasoducto antes mencionado. Ahora que ya tiene lo que quería, ¿pueden regresar las tropas? Hay que formular estas preguntas a George W. Bush, pero, ¿quién lo hará? ¿Quién exigirá las respuestas? ¿La prensa perezosa y complaciente que pertenece a unos pocos millonarios que contribuyeron a la campaña de Bush? ¿O el supuesto partido de la oposición, que pasa el rato tratando de emular a los republicanos y que está financiado por los mismos millonarios? ¿Qué esperanza puede haber para nosotros si no somos capaces de formular estas preguntas elementales? Con el fin de disimular el olor a gato encerrado, la Administración Bush se ha servido alegremente de los ataques del 11 de septiembre como pretexto para empezar a trocear nuestra constitución y eliminar nuestras libertades civiles.
No hay mejor momento para hacerlo: el pueblo vive bajo un estado de terror y nadie está seguro de dónde vendrá el próximo ataque. [...] George Orwell acertó con 1984. Casi todos recordamos al Gran Hermano, pero hoy día resulta mucho más relevante la coincidencia de que el líder se vea obligado a costear una guerra permanente.Necesita que los ciudadanos vivan en estado de constante temor hacia el enemigo con el fin de que le concedan todo el poder que desea: como la gente quiere sobrevivir, renuncia de buena gana a sus libertades.
Naturalmente, el único modo de conseguir esto es convenciendo al pueblo de que el enemigo está en todas partes y de que su amenaza es inminente. Funcionó en la novela y funciona hoy. Lo único que detendrá esta dinámica es el rechazo tajante a las mentiras que nos cuentan.No es momento de abandonar. No debemos olvidar que somos más que ellos. Siempre hemos tenido el poder y así seguirá siendo, pero hay que echar mano de él sin temor. BUSH, ERES UN INCULTO [...] Me gustaría formularte tres espinosas preguntas, y desearía que respondieses con franqueza. George, ¿eres capaz de leer y escribir como un adulto? A mí y a muchos otros nos parece que el tuyo es, tristemente, un caso de analfabetismo funcional.
No es nada de lo que debas avergonzarte, pues estás bien acompañado (no hay más que contar las erratas de este libro). Millones de americanos tienen un nivel de alfabetización de cuarto de primaria.No es de extrañar que dijeses aquello de «que ningún niño se quede atrás»; ya sabías de qué iba. Pero déjame preguntarte esto: si te cuesta entender los complejos informes que recibes en calidad de líder del mundo cuasilibre, ¿cómo podemos llegar a confiarte nuestros secretos militares? Todos los indicios de analfabetismo son evidentes, y nadie te ha desautorizado por ello.
Nos ofreciste la primera prueba cuando se te preguntó por tu libro de la infancia preferido. La oruga hambrienta, respondiste. Desgraciadamente, ese libro no se publicó hasta un año después de que te licenciaras.[...] Durante la campaña, cuando te pidieron que nombraras los libros que estabas leyendo en aquel momento, respondiste valerosamente, pero ante las preguntas sobre sus contenidos no supiste qué decir.No me sorprende que tus asesores te prohibieran participar en nuevas ruedas de prensa a dos meses del final de campaña. Tenían miedo de las preguntas..., pero les acojonaban tus respuestas. Una cosa está clara: tu sintaxis es abstrusa hasta el punto de hacer incomprensible el discurso.
Al principio, el modo en que mutilabas palabras y frases resultaba simpático, casi encantador.Sin embargo, ha cobrado tintes alarmantes con el tiempo. Así, un buen día, en una entrevista te cargaste décadas de política exterior americana en Taiwan al decir que estábamos dispuestos a hacer «lo que fuera» para defender la isla y sugerir incluso que quizá mandaríamos unas tropas. Por Dios, George, el mundo enteró se puso en alerta roja.[...] Tus asistentes han declarado que no lees sus informes y que les pides que lo hagan por ti.
Como primera dama, tu madre colaboró activamente con los programas de alfabetización. ¿Cabe pensar que conocía bien la dificultad de educar a un niño que no sabía leer? No lo tomes como algo personal. Quizá se trate de una discapacidad.No hay que avergonzarse por ello. Además, yo también creo que un disléxico puede ser presidente de Estados Unidos. Albert Einstein era disléxico, y también lo es el humorista de la CBS Jay Leno (caray, Leno y Einstein en una misma oración: ¿ves cómo el lenguaje puede resultar divertido?).[...] ¿ERES UN ALCOHOLICO?.
En caso afirmativo, ¿cómo afecta esa condición a tus funciones como Comandante en Jefe? Tampoco aquí pretendo señalar con el dedo, avergonzar ni faltar al respeto a nadie. El alcoholismo es un problema grave; afecta a millones de ciudadanos americanos, gente a la que conocemos y queremos. Muchas de esas personas logran superar su enfermedad y llevar vidas normales. Los alcohólicos pueden ser -y han sido- presidentes de Estados Unidos. Admiro sinceramente a cualquiera que consiga vencer una adicción de este género.
Tú has reconocido que no puedes controlar el alcohol y que no has probado una gota desde que cumpliste 40 años. Felicidades. También nos has dicho que solías «beber demasiado» y que, finalmente, te diste cuenta de que «el alcohol empezaba a mermar mis energías y podía llegar a enturbiar mi afecto por otras personas».
He aquí la definición de un alcohólico. Esto no te descalifica para ser presidente, pero requiere que respondas a algunas preguntas, especialmente después de pasar años ocultando el hecho de que en 1976 te detuvieron por conducir bebido. ¿Por qué no empleas la palabra alcohólico? Después de todo, ése es el primer paso hacia la rehabilitación. ¿Qué medidas preventivas has tomado para no descarriarte? Ser presidente de Estados Unidos es uno de los trabajos más estresantes del mundo. ¿Qué has hecho para garantizar que podrás resistir la presión y la ansiedad que conlleva ser el hombre más poderoso del mundo? ¿Cómo podemos saber que no echarás mano de la botella cuando tengas que enfrentarte a una crisis seria? [...] El día en que tu detención se hizo pública, poco antes de las elecciones, daba pena verte fanfarronear risueño mientras tratabas de achacar tu acción irresponsable al «error juvenil» de haber estado tomando unas cervezas con los amigotes.
Me entristecí al pensar en las familias del medio millón de personas que han muerto bajo las ruedas de borrachos como tú desde que viviste aquella aventurilla. Gracias a Dios que sólo seguiste bebiendo durante algunos años más después de «haber aprendido la lección». También pienso en lo mucho que habrás hecho sufrir a tu esposa, Laura. Bien sabe ella lo peligroso que puede ser ponerse al volante. A los 17 años mató a una amiga del instituto al pasarse un stop y atropellarla. Confío en que buscarás su orientación tan pronto como te sientas abrumado por el trabajo (hagas lo que hagas, no le pidas consejo a Dick Cheney: ha sido arrestado en dos ocasiones por conducir borracho). [...] ¿ERES UN DELINCUENTE? [...] George, sabemos que te han arrestado tres veces y yo no conozco a nadie, aparte de algunos amigotes pacifistas, que haya estado en comisaría en tres ocasiones.
Además de por conducir bajo los efectos del alcohol, te han detenido por robar una guirnalda navideña con otros compañeros de tu hermandad universitaria para gastar una broma. ¿De qué va todo eso? Tu tercer arresto se debió a una conducta inadecuada durante un partido de fútbol americano.Esto es lo que, de verdad, no entiendo. ¡No hay nadie que no se comporte de manera inapropiada en un partido de fútbol americano! He asistido a muchos y me han derramado encima más de una cerveza, pero hasta hoy no he visto que detengan a nadie. Para hacerse notar entre una turba de hinchas mamados, hay que aplicarse al máximo.
George, tengo una teoría sobre cómo y por qué te está sucediendo todo esto. En lugar de ganarte la presidencia, te la regalaron.Así es como has conseguido todo en la vida. Dinero y apellido te han abierto todas las puertas. Sin esfuerzo, trabajo, inteligencia ni ingenio, se te ha legado una existencia privilegiada. En seguida aprendiste que todo lo que tiene que hacer alguien como tú en Estados Unidos es presentarse. Te admitieron en un exclusivo internado de Nueva Inglaterra por el simple hecho de apellidarte Bush.
No tenías que ganarte el puesto: te lo compraron. Cuando ingresaste en Yale, aprendiste que podías pasarles la mano por la cara a estudiantes con mayores méritos que habían hincado los codos durante 10 años para que los aceptasen en esa universidad. No lo olvides: eres un Bush. Entraste en la Facultad de Empresariales de Harvard del mismo modo. Después de cuatro años erráticos en Yale, ocupaste la plaza que le pertenecía a otro. Entonces, nos quisiste hacer creer que habías hecho el servicio militar en la Guardia Nacional Aérea de Texas.
Lo que no dijiste fue que un día te escabulliste y ya no te reincorporaste a tu unidad: un año y medio de ausencia, según el Boston Globe. No cumpliste con tus obligaciones militares porque tu nombre es Bush. Tras varios años perdidos que no aparecen en tu biografía oficial, tu padre y otros miembros de la familia te regalaron un trabajo tras otro. Por más empresas que arruinabas, siempre había otra esperándote. Por fin, acabaste como socio propietario de un gran equipo de béisbol -otro obsequio- a pesar de que sólo aportaste una centésima parte del dinero. [...] En resumen: has sido un borracho, un ladrón, posiblemente un delincuente, un desertor impune y un llorica. El veredicto quizá te parezca cruel, pero es que el amor puede ser despiadado.
Y por amor de todo lo que es sagrado y decente, chico, te animo a que presentes tu dimisión inmediatamente y restituyas el buen nombre de tu familia todopoderosa. Haz que todos aquellos que aún creemos que existe una pizca de decencia en el clan, nos sintamos orgullosos al comprobar que un Bush con sentido común es mejor que un Bush común y consentido. «Estúpidos hombres blancos», del cineasta y escritor Michael Moore, sale a la venta el próximo miércoles, publicado por Ediciones B. ASI ES ESTADOS UNIDOS RACISMO ... Probablemente usted crea que los negros lo tienen mejor que antes. [...] Pues bien, según un estudio llevado a cabo por los economistas Richard Vedder, Lowell Gallaway y David C. Clingaman, los ingresos medios de un negro americano están un 61% por debajo de los de un blanco. Se trata de la misma diferencia que en 1880 ... ANALFABETISMO ... Hay 40 millones de estadounidenses con un nivel de lectura de tercero de primaria: se trata de analfabetos funcionales.¿Cómo conozco el dato? Lo leí. Y ahora lo ha leído usted. [...] También he leído que sólo el 11 % de los americanos se molesta en leer el periódico, más allá de las tiras humorísticas o de la sección de coches de segunda mano. Vivir en un país donde hay 44 millones de personas que no saben leer, y otros 200 millones que saben pero normalmente no lo hacen, resulta aterrador. [...] Por eso los extranjeros no se sorprendieron de que los americanos, que suelen regodearse en su estupidez, «eligieran» a un presidente que raramente lee nada -ni siquiera los informes que se le entregan- y piensa que Africa es un país en lugar de un continente. El líder idiota de un país idiota ... EDUCACION SIN PROFESORES ... Hay tal escasez de profesores a escala nacional que algunas ciudades se han visto obligadas a reclutarlos en el extranjero.Recientemente, Chicago contrató a varios profesores provenientes de 28 países, incluidos China, Francia y Hungría. [...] Lo más gordo es que 163 escuelas de Nueva York abrieron el curso escolar 2000-2001 sin contar con un director. Lo que oyen: escuelas sin una persona al cargo ... MACHISMO ... Más de 80 años después de que las mujeres obtuviesen el derecho a voto -y a pesar del auge del movimiento feminista-, seguimos así: Ni una sola mujer ha sido nombrada candidata por ninguno de los dos grandes partidos a la presidencia o vicepresidencia en 20 de las 21 elecciones celebradas desde 1920. Actualmente, sólo cinco estados están gobernados por mujeres. Las mujeres ocupan únicamente el 13 % de los escaños en el Congreso. Unas 496 de las 500 principales empresas americanas están gestionadas por hombres ... ARMAMENTO ... Los 250.000 millones de dólares que el Pentágono planea gastar para construir 2.800 nuevos cazas de ataque conjunto sobrarían para pagar la matrícula de todos los estudiantes universitarios del país. El incremento del presupuesto propuesto por el Pentágono para los próximos cinco años es de 1,6 billones (con be) de dólares.La cantidad calculada por la administración que haría falta para mejorar y modernizar todas las escuelas del país es de 112.000 millones ... PENA DE MUERTE ... Desde 1973, 95 presos del corredor de la muerte han sido completamente absueltos por los tribunales [...]. Un asombroso estudio reciente sobre la pena de muerte que contemplaba 4.578 casos a lo largo de un período de 23 años (1973-1995) concluía que los tribunales hallaron errores serios y subsanables en 7 de cada 10 penas capitales que fueron revisadas durante el período.En el 85 % de los estados con pena de muerte, el índice de error era del 60 % o más ...




Miedo a los blancos

Por Michael Moore No sé lo que me pasa pero cada vez que veo a un blanco caminando hacia mí, me pongo tenso. Mi corazón empieza a latir más rápido e inmediatamente empiezo a buscar una vía de escape y medios para defenderme. Me critico a mí mismo incluso por estar en esta parte de la ciudad por la noche. ¿Es que no vi esos grupos sospechosos de blancos en cada esquina, bebiendo Starbucks y vistiendo los colores de sus respectivas bandas, sea el turquesa de Gap o el burdeos de J Crew? ¡Qué idiota soy! Ahora el blanco está cada vez más cerca, más cerca y entonces, ufff, pasa de largo sin hacerme daño y respiro aliviado. La gente blanca me da un miedo que te cagas. Puede ser difícil de entender, teniendo en cuenta que soy blanco pero, claro, mi color me da cierta perspectiva. Por ejemplo, encuentro que doy bastante miedo muchas veces, así que sé de qué estoy hablando. Créeme: si te encuentras rodeado de blancos de golpe, vete con cuidado. Puede ocurrir cualquier cosa. Como blancos, se nos ha hecho creer que es seguro estar junto a otros blancos. Se nos ha enseñado desde la cuna que es la gente de otro color a la que debemos temer. ¡Son los que te cortarán el cuello! Sin embargo, cuando examino mi vida, veo emerger un patrón extraño pero inconfundible. Cualquier persona que me ha hecho daño en toda mi vida, el jefe que me despidió, el profesor que me cateó, el director de la escuela que me castigó, el chico que me dio en un ojo con una piedra, el ejecutivo que decidió no renovar TV Nation [N. Del T. programa de televisión de gran éxito que dirigía y presentaba Michael Moore], el tipo que estuvo persiguiéndome durante tres años, el contable que pagó mis impuestos dos veces, el borracho que me embistió con su coche, el ladrón que me robó la cadena de alta fidelidad, el contratista que me estafó, la novia que me dejó, la siguiente novia que me dejó aún más rápido, la persona de la oficina que me robaba cheques de mi talonario y los rellenaba con su propio nombre hasta un total de $16.000, cada uno de estos individuos era blanco. ¿Coincidencia? No lo creo. Nunca me ha atacado un negro, nunca me ha echado de mi casa un negro, nunca me ha estafado mi depósito del alquiler un casero negro, nunca he tenido un casero negro, nunca he tenido una reunión en un estudio de Hollywood con un ejecutivo negro al mando, nunca una persona negra le ha negado a mi hija poder escoger la universidad que quería, nunca me ha vomitado encima un chico negro en un concierto de Motley Crue, nunca me ha parado un policía negro, nunca un vendedor de coches negro me ha vendido un trasto, nunca he visto un vendedor de coches negro, nunca me ha negado un crédito un negro, y nunca he oído decir a un negro "Vamos a eliminar 10.000 puestos de trabajo aquí, tengan un buen día"! No creo que sea el único blanco que pueda hacer estas afirmaciones. Cada palabra dura, cada acto cruel, cada momento de dolor y sufrimiento en mi vida han tenido una cara caucasiana pegada. Así que, ummm, ¿por qué era exactamente que tenía que temer a los negros? Pego una mirada al mundo en que vivimos y, no me gusta ser un chivato, pero no son los afro-americanos los que han hecho de este planeta un lugar tan lamentable y peligroso. Recientemente un titular en la sección de Ciencia del The New York Times preguntaba ¿Quién construyó la bomba H? El artículo continuaba con la discusión de la disputa entre los hombres que proclamaban el mérito de hacer la primera bomba. Francamente, no podía importarme menos, porque ya sabía la respuesta pertinente: ¡Fue un hombre blanco! Ningún negro ha construido o usado jamás una bomba diseñada para exterminar vastas cantidades de gente inocente, sea en Oklahoma City, en Columbine o en Hiroshima. No, amigos, siempre son los blancos. Hagamos un repaso: ¿Quién nos trajo la peste negra? Un hombre blanco. ¿Quién inventó el PBC, el PVC, el PBB y tantos otros productos químicos que nos están matando? Hombres blancos. ¿Quién empezó cada guerra en la que han participado los EE.UU.? Hombres blancos. ¿Quién inventó la papeleta electoral con tarjeta perforada? Un hombre blanco [N. Del T. referencia al fraude electoral en Florida en las últimas elecciones presidenciales norteamericanas] ¿De quién fue la idea de contaminar el mundo con el motor de combustión interna? Del blanquito, ese fue. ¿El Holocausto? Ese tío sí que dio mala fama a los blancos. ¿El genocidio de los americanos nativos? El hombre blanco ¿La esclavitud? ¡Blanquitos! Las empresas estadounidenses echaron a 700.000 personas en el 2001. ¿Quién ordenó los despidos? Los directivos blancos. Mencionad cualquier problema, enfermedad, sufrimiento humano o la miseria abyecta que sufren millones y os apuesto 10 pavos a que puedo ponerle una cara blanca más rápido que vosotros podéis nombrar los miembros de 'NSync [N. Del T. grupo rapero negro]. Y sin embargo, cuando pongo las noticias cada noche, ¿qué es lo que veo una y otra vez? A negros supuestamente matando, violando, robando, acuchillando, en bandas, destrozando cosas, protagonizando disturbios, vendiendo drogas, haciendo de chulos, prostituyéndose, teniendo demasiados niños, sin padres, sin madres, sin Dios, sin dinero. "El sospechoso ha sido descrito como un hombre negro...el sospechoso ha sido descrito como un hombre negro...EL SOSPECHOSO HA SIDO DESCRITO COMO UN HOMBRE NEGRO...". No importa en qué ciudad esté, la noticia siempre es la misma, el sospechoso siempre el mismo hombre negro no identificado. Hoy estoy en Atlanta y os juro que el retrato-robot de la policía del sospechoso negro en la tele parece exactamente el mismo que vi en las noticias anoche en Denver y la noche anterior en Los Angeles. ¡En todos los retratos frunce el ceño, en todos es amenazador, en todos lleva el mismo gorro de punto! ¿Es posible que el mismo hombre negro esté cometiendo todos los crímenes de América? Creo que nos hemos acostumbrado tanto a esta imagen del hombre negro como depredador que este lavado de cerebro nos ha arruinado para siempre. En mi primera película, Roger & Me [Roger y yo], una mujer blanca que cobraba de la beneficiencia mataba a un conejo a golpes para venderlo como "carne" en vez de como animal de compañía. Me gustaría tener un penique por cada vez que alguien, en estos diez años pasados, venía y me decía lo "horripilante" que había sido ver a ese "pobre conejito" golpeado en la cabeza. La escena, me decían, les ponía físicamente malos. La Asociación de Cinema Estadounidense le dio a Roger & Me la calificación de "Para mayores de 18 años" en respuesta a la muerte de ese conejo. Me escribían profesores para decirme que tenían que editar esa parte y sacarla de la película si querían mostrarla a sus alumnos. Pero menos de dos minutos después de que la mujer del conejo realizara su hazaña, venía una escena, real, en que la policía de Flint, Michigan, mataba a un hombre negro que llevaba una capa de Superman y tenía en la mano una pistola de juguete. Nunca, ni una sola vez, me ha dicho nadie: "No puedo creer que mostraras cómo disparaban a un hombre negro en tu película! ¡Qué horrible! ¡Qué desagradable! No pude dormir durante semanas". Al fin y al cabo, sólo era un negro, no un conejito taaan bonito. El consejo de calificación no vio absolutamente nada malo en esa escena. ¿Por qué? Porque es normal, natural. Nos hemos acostumbrado tanto a ver matar a negros (en las películas y en las noticias) que lo aceptamos como procedimiento normal. ¡Ya ves! Eso es lo que hacen los negros, matar y morir. Vaya. Pásame la mantequilla. Es extraño que, a pesar del hecho que la mayoría de los crímenes los cometen los blancos, siempre asociamos caras negras a lo que pensamos como "crimen". Pregunta a cualquier blanco quién temen que pueda entrar en su casa o hacerles daño en la calle y, si son honestos, admitirán que la persona que tienen en mente no se parece mucho a ellos. El criminal imaginario en su coco se parece a Mookie o Hakim o Kareem, no al pecoso Jimmy. No importa cuántas veces sus congéneres blancos dejen claro que es el hombre blanco al que hay que temer, simplemente no acaba de penetrar en la conciencia. Cada vez que sale en la tele una noticia de otro tiroteo en una escuela, siempre es un chico blanco el que está haciendo la masacre. Cada vez que pillan a un asesino en serie, es un demente blanco. Cada vez que un terrorista pone una bomba en un edificio federal, o que un loco hace que 400 personas beban Kool-Aid [N. Del T. marca de refrescos norteamericana, que ofrece mil y un sabores diferentes], o que un letrista de los Beach Boys hace una arenga para que media docena de imberbes asesinen a "todos los cerdos" de Hollywood Hills, sabes que es un miembro de la raza blanca con sus viejos trucos. Entonces, ¿por qué no huimos corriendo despavoridos cuando vemos a un blanco que se acerca? ¿Por qué no recibimos al candidato blanco que se presenta a un puesto de trabajo con "Vaya, mmm, lo siento, no hay ningún trabajo ahora mismo."? ¿Por qué no nos preocupa que nuestras hijas se casen con blancos? ¿Y por qué el Congreso no intenta prohibir las letras peligrosas y ofensivas de Johnny Cash ("Maté a un hombre en Reno/sólo para verlo morir"), las Dixie Chicks ("Earl tenía que morir"), o Bruce Springsteen ("Maté todo lo que se cruzó en mi camino/no puedo decir que me arrepienta de lo que he hecho") ¿Por qué ese interés en las letras de los raps? ¿Por qué los medios no sacan letras tales como las siguientes, y cuentan la verdad? "Vendí botellas de pena, luego escogí los poemas y novelas" (Wu-Tang Clan), "Gente, usad vuestros cerebros para ganar" (Ice Cube), "Una madre soltera viviendo de la beneficiencia...dime cómo lo hiciste" (Tupac Shakur), "Intento cambiar mi vida, lo ves, no quiero morir siendo un pecador" (Master P). Los afro-americanos han estado en el peldaño más bajo de la escala económica desde el día en que los arrastraron aquí encadenados. Cualquier otro grupo inmigrante ha podido avanzar desde el fondo hasta niveles más altos de la sociedad. Incluso los americanos nativos, que están entre los más pobres de los pobres, tienen menos hijos viviendo en la pobreza que los afro-americanos. Probablemente pensaras que las cosas habían mejorado para los negros en este país. Al fin y al cabo, teniendo en cuenta los avances que hemos hecho en eliminar el racismo en nuestra sociedad, uno pensaría que los ciudadanos negros habrían visto aumentar su nivel de vida. Una encuesta publicada en el Washington Post en julio de 2001 mostraba que entre el 40 y el 60% de la gente blanca pensaba que la persona negra media lo tenía igual o mejor que la persona blanca media. Piénsalo mejor. Según un estudio de los economistas Richard Vedder, Lowell Gallaway y David C. Clingaman, los ingresos medios anuales de un norteamericano negro son 61% menores que los del blanco. Es la misma diferencia porcentual que en 1880. No ha cambiado absolutamente nada en más de 120 años. ¿Quieres más pruebas? Piensa en lo siguiente: - Los pacientes negros que sufren ataques al corazón tienen muchas menos posibilidades que los blancos de que les pongan un catéter cardíaco, independientemente de la raza de sus médicos. - Los blancos tienen cinco veces más posibilidades de recibir tratamiento anti-coagulante de emergencia después de sufrir un infarto - Las mujeres negras tienen cuatro veces más posibilidades de morir durante el parto que las blancas - Los niveles de desempleo negros han sido más o menos el doble que el de los blancos desde 1954. Entonces, ¿cómo hemos podido los blancos salirnos con la nuestra ? ¡La ingenuidad caucásica! Resulta que éramos muy tontos. Llevábamos el racismo abiertamente, como idiotas. Hacíamos cosas realmente obvias como poner señales en los servicios que decían SOLO BLANCOS. Hacíamos que los negros se sentaran al fondo del autocar. Les prohibíamos ir a nuestras escuelas o vivir en nuestros barrios. Tenían los peores trabajos (anunciados como SOLO NEGROS) y dejábamos claro que, si no eras blanco, te íbamos a pagar un salario menor. Bueno, esta segregación abierta, exagerada, nos metió en muchos problemas. Un grupo de abogados engreídos fue a los juzgados. Remarcaron que la decimocuarta enmienda no permitía tratar a nadie de forma diferente por su raza. Al cabo del tiempo, después de una larga procesión de fracasos judiciales, manifestaciones y disturbios, captamos el mensaje: si queréis ser racistas con éxito, mejor encontrad una forma de hacerlo con una sonrisa en la boca. Incluso nos sentimos tan magnánimos como para decir "Claro que podéis vivir en nuestros barrios, que vuestros hijos pueden ir a nuestras escuelas. ¿Por qué no, demonios? Al fin y al cabo, ya nos íbamos". Sonreímos, les dimos una palmadita en la espalda y corrimos a refugiarnos en los suburbios. En el trabajo aún tenemos los mejores trabajos, el doble de sueldo y un asiento delante del todo en el autobús hacia la felicidad y el éxito. Hemos hecho trampa en el sistema desde que nacimos, garantizando que los negros fueran a las peores escuelas, previniendo así que fueran a las mejores universidades, y preparándoles el terreno para realizarse sirviéndonos el café con leche, arreglando nuestros BMWs y recogiendo nuestra basura. Oh, sí, algunos se cuelan, pero pagan una tarifa extra por el privilegio: el médico negro que lleva un BMW es detenido continuamente por la policía; la actriz negra de Broadway no puede encontrar un taxi después de la estruendosa ovación; el analista financiero negro es el primero en ser despedido a causa de la "antigüedad". Nosotros los blancos merecemos algún tipo de premio al genio por esto. Nos enrollamos con el rollo de la inclusión, celebramos el aniversario del Doctor King, nos molestan las bromas racistas. No olvidamos nunca mencionar a "mi amigo -que es negro-...". Nos aseguramos de poner a nuestro único empleado negro bien visible en la recepción para poder decir "Lo veis, nosotros no discriminamos, contratamos a gente de color". Sí, somos una raza ingeniosa, astuta, ¡y vaya si no nos ha ido bien! Me pregunto cuánto tiempo tendremos que vivir con el legado de la esclavitud. Sí, correcto, he sacado el tema. ESCLAVITUD. Casi puedes oír los lamentos de la América blanca cuando sacas el tema de que aún sufrimos el impacto del sistema de esclavitud. Bueno, lo siento, pero las raíces de la mayoría de nuestros males sociales se pueden buscar directamente en este capítulo enfermizo de nuestra historia. Los afro-americanos nunca tuvieron la oportunidad de tener las mismas oportunidades que el resto de nosotros. Sus familias fueron destruidas con toda intención, se les extirpó su lenguaje, su cultura y su religión. Se institucionalizó su pobreza para que recogieran nuestro algodón, para que lucharan nuestras guerras, para que nuestras tiendas permanecieran abiertas toda la noche. EE.UU. tal como lo conocemos no habría llegado a ser nunca lo que es si no fuera por los millones de esclavos que la construyeron y que crearon su vibrante economía, y por los millones de sus descendientes que siguen haciendo el mismo trabajo sucio para los blancos hoy en día. No es que estemos hablando de la antigua Roma. Mi abuelo nació justo tres años después de la Guerra Civil. Sí, mi abuelo. Mi tío-abuelo nació antes de la guerra civil. Y yo sólo tengo cuarenta y pico. Claro, parece que la gente en mi familia se casa tarde, pero el hecho permanece: sólo estoy a dos generaciones de la época de la esclavitud. Eso, amigos míos, no es "hace mucho tiempo". En el vasto espacio de tiempo de la historia humana, fue ayer mismo. Hasta que nos demos cuenta de esto, y aceptemos que hoy tenemos la responsabilidad de corregir un acto inmoral que aún tiene repercusiones hoy en día, nunca eliminaremos la mancha más grande en el alma de nuestra nación.

¿Qué hace que los medios convencionales sean convencionales?


¿Qué hace que los medios convencionales sean convencionales?



Titulo:¿Qué está pasando en Gaza, Líbano e Israel?


Este es un video que muestra la subjetividad de los medios cuando encaran las noticias en la franja de gaza. El profesor Chomsky realiza una critica de la situacion y reconceptualiza la interpretacion de la realidad de oriente en manos de las transnacionales de la comunicacion.




De una charla en el Z Media Institute, Junio 1997

Parte de las razones por las que escribo sobre los medios es porque estoy interesado en la cultura intelectual en general, y la parte más fácil de investigar son los medios. Salen cada día. Puedes hacer una investigación sistemática. Puedes comparar la versión de ayer con la de hoy. Hay muchas pruebas de en qué se profundiza y en qué no, y de la forma en que están estructuradas las cosas.
Mi impresión es que los medios no son muy diferentes de las universidades o de, por ejemplo, las revistas de opinión intelectuales; hay algunas limitaciones añadidas, pero no es radicalmente diferente. De hecho interactúan, lo cual explica porqué hay gente que va de un sitio a otro con bastante facilidad.
Si vas a examinar los medios, o cualquier institución que quieras comprender, te preguntas sobre su estructura institucional interna. Quieres saber algo de su posición en la sociedad en general. ¿Cómo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad? Si tienes suerte, hay un registro interno de los dirigentes en el sistema de información que te dice de qué van (una especie de sistema doctrinal). No me refiero a los comunicados de la industria de relaciones públicas sino a lo que se dicen entre ellos sobre qué quieren hacer. Hay bastante documentación interesante.
Esas son tres fuentes básicas de información sobre la naturaleza de los medios. Quieres examinarlos de la forma que un científico estudiaría una molécula compleja o algo así. Examinas la estructura y luego haces alguna hipótesis basada en esa estructura en cuanto a cómo es probable que sea el producto que salga. Luego investigas ese producto y ves si cumple tus hipótesis o no. Casi todo el trabajo en el análisis de los medios es esta última parte, intentar estudiar detenidamente cómo es el producto y si cumple las hipótesis obvias sobre la naturaleza y estructura de los medios.
Bueno, ¿qué es lo que encuentras? Primero, descubres que hay diferentes tipos de medios que hacen varias cosas diferentes, como la industria del entretenimiento de Hollywood, los culebrones de televisión, etc, o incluso la mayoría de periódicos del país (la inmensa mayoría de ellos). Están dirigiendo a la audiencia de masas.
Hay otro sector de los medios, los medios de élite, a veces llamados los medios que marcan la agenda porque son los que tienen grandes recursos y establecen el marco en que opera el resto. El New York Times, CBS, ese tipo de cosa. Su audiencia es principalmente gente privilegiada. La gente que lee el New York Times, gente con dinero o parte de lo que a veces se llama la clase política, están realmente involucrados en el sistema político de forma práctica. Son básicamente gestores, de un tipo o de otro. Pueden ser gestores políticos, gestores empresariales (ejecutivos o similares), gestores doctrinarios (como profesores de universidad) o otros periodistas que se ocupan de organizar el modo en que la gente piensa y ve las cosas.
Los medios de élite establecen un marco dentro del cual opera el resto. Si miras la Associated Press [agencia de noticias], que saca un constante flujo de noticias, a media tarde para y saca algo, cada día, que dice "Aviso a editores: el New York Times de mañana tendrá las siguientes historias en su portada". El objetivo de eso es que, si eres el editor de un diario en Dayton, Ohio y no tienes los recursos para saber cuáles son las noticias, o no quieres ni pensar en ello, esto te dice cuáles son. Estas son las historias para el trozo que dedicarás a algo que no sean asuntos locales o entretenimiento. Estas son las historias que pondrás porque es lo que el New York Times te dice que es lo que debe interesarte. Si eres un editor en Dayton, Ohio, casi tendrás que hacer eso, porque no tienes muchas más posibilidades en cuanto a recursos. Si te sales de la línea, si empiezas a sacar historias que no le gustan a los grandes, te lo harán saber muy pronto. De hecho, lo que ocurrió hace poco con el San Jose Mercury News es un ejemplo dramático de eso. Así que hay muchas formas en que los juegos de poder te pueden devolver a tu sitio si te pasas. Si intentas romper el molde, no durarás mucho. Ese marco funciona bastante bien, y es comprensible que sea tan sólo una reflexión de las estructuras obvias de poder.
Los medios de masas de verdad intentan básicamente distraer a la gente. Que hagan cualquier otra cosa, pero que no nos molesten (a nosotros, la gente que manda). Que les interesen los deportes profesionales, por ejemplo. Dejemos que se vuelvan locos con ellos, o con escándalos sexuales, o con las personalidades y sus problemas o algo así. Cualquier cosa, siempre que no sea seria. Por supuesto, lo serio es para los peces gordos. "Nosotros" nos ocupamos de eso.
¿Qué son los medios de élite, los que marcan la agenda? (El New York Times y la CBS, por ejemplo). Bueno, primero de todo, son empresas muy grandes, con grandes beneficios. Es más, muchas de ellas están relacionadas, o son directamente propiedad de, empresas aún más grandes, como General Electric, Westinghouse, etc. Están en la cima de la estructura de poder de la economía privada, que es una estructura muy tiránica. Las grandes empresas son básicamente dictaduras, jerárquicas, controladas desde arriba. Si no te gusta lo que hacen, vete. Los grandes medios son tan sólo parte de ese sistema.
¿Qué hay de su entorno institucional? Bueno, es más o menos lo mismo. Con quien se relacionan, con quien interactúan, es con otros centros de poder: el gobierno, otras empresas o las universidades. Dado que los medios son un sistema doctrinal actúan conjuntamente con las universidades. Imagina que eres un periodista escribiendo un reportaje sobre el Sudeste de Asia, o Africa, o algo así. Se supone que irás a esa gran universidad y encontrarás un experto que te dirá qué tienes que decir, o si no a una de las fundaciones como el Brookings Institute o la American Enterprise, y te darán las palabras a usar. Esas instituciones externas son muy similares a los medios.
Las universidades, por ejemplo, no son instituciones independientes. Puede haber gente independiente esparcida por ahí entre ellas pero eso también ocurre en los medios. También es cierto en las grandes empresas en general. Incluso en los estados fascistas es cierto. Pero la institución en sí es un parásito. Depende de fuentes externas de financiación, y esas fuentes externas, como fortunas privadas, grandes empresas con sus programas, y el gobierno (que está tan directamente ligado al poder empresarial que apenas los puedes distinguir), ésas son con las que tiene que tratar la universidad. La gente que haya que no se ajuste a la estructura, que no la acepte y la internalice (no puedes realmente trabajar con ello si no lo has internalizado y te lo crees), digo que la gente que no haga eso probablemente será excluida durante el camino, desde la guardería hasta el final. Hay todo tipo de dispositivos de filtración para deshacerse de la gente que piense de forma independiente y pueda crear problemas. Aquellos de vosotros que hayáis ido a la universidad sabéis que el sistema educativo está muy enfocado a premiar la conformidad y la obediencia; si no haces eso, eres un alborotador. Así pues, es un dispositivo de filtración que acaba produciendo gente que, de forma realmente honesta (no mienten), han internalizado el marco de creencias y actitudes del sistema de poder en la sociedad. Las instituciones de élite, como Harvard y Princeton, o las pequeñas universidades elitistas, por ejemplo, están mucho más enfocadas a la socialización. Si vas a un sitio como Harvard, mucho de lo que ocurre ahí es sobre enseñar modales; cómo comportarse como un miembro de la clase alta, cómo tener las ideas adecuadas, etc.
Si habéis leído Rebelión en la Granja, de George Orwell, que fue escrita a mediados de los 40, era una sátira de la Unión Soviética, un estado totalitario. Fue un gran éxito. Todos estaban encantados. Pero resulta que había escrito una introducción a Rebelión en la Granja que fue suprimida. Sólo apareció 30 años más tarde. Alguien la encontró entre sus papeles. La introducción versaba sobre "Censura literaria en Inglaterra" y lo que decía es que obviamente ese libro estaba ridiculizando la Unión Soviética y su estructura totalitaria, pero que Inglaterra no era tan diferente. No tenemos el KGB vigilándonos pero el resultado es bastante parecido. La gente que tiene ideas independientes o que tiene las ideas equivocadas es apartada.
Habla un poco, sólo dos frases, sobre la estructura institucional. Dice, ¿cómo pasa eso? Bueno, primero, porque la prensa es propiedad de gente muy rica que quiere que sólo ciertas cosas lleguen al público. Lo otro que dice es que cuando pasas por el sistema educativo de élite, cuando vas a las mejores escuelas de Oxford, aprendes que hay ciertas cosas que no está bien decir y hay ciertas ideas que no está bien tener. Ese es el papel socializante de las instituciones de élite y si no te adaptas te apartan. Esas dos frases más o menos lo dicen todo.
Cuando criticas a los medios y dices, mirad, esto es lo que escribe Anthony Lewis o cualquier otro, se enfadan mucho. Dicen, con mucha razón, "Nadie me dice qué tengo que escribir. Escribo lo que quiero. Todo ese rollo sobre presiones y limitaciones es una tontería, yo nunca tengo ninguna presión". Lo cual es completamente cierto, pero el tema es que no estarían ahí si no hubieran demostrado previamente que nadie tiene que decirles qué escribir porque ya dirán lo correcto ellos mismos. Si empiezas en el apartado de noticias metropolitanas, por ejemplo, y sigues las historias no adecuadas, no llegarás nunca a las posiciones en que puedas decir cualquier cosa que te apetezca. Lo mismo ocurre con la mayoría de profesores de universidad en las disciplinas más ideológicas. Han pasado por el sistema de socialización.
Muy bien, entonces examinas la estructura del sistema en su conjunto. ¿Cómo esperas que sean las noticias? Bueno, es bastante obvio. Toma el New York Times. Es una empresa que vende un producto. El producto son las audiencias. No ganan dinero cuando compras el periódico. Están contentos poniéndolo gratis en la red. De hecho, pierden dinero cuando compras el periódico. Pero la audiencia es el producto. El producto es gente privilegiada, justo la misma gente que está escribiendo esos periódicos, ya sabes, la gente que toma las decisiones de alto nivel en esta sociedad. Tienes que vender un producto a un mercado, y el mercado es, por supuesto, los anunciantes (es decir, otras grandes empresas). Sea televisión o periódicos o lo que sea, están vendiendo audiencias. Grandes empresas que venden audiencias a otras grandes empresas. En el caso de los medios de élite, son empresas muy grandes.
Bueno, ¿qué esperas que ocurra? ¿Qué predicción harías sobre la naturaleza del producto de los medios, dadas las circunstancias? ¿Cuál sería la hipótesis nula, el tipo de conjetura que harías sin asumir nada más? La suposición obvia es que el producto de los medios, lo que aparece, lo que no aparece, el modo en que se presenta, reflejará los intereses de los compradores y vendedores, y de las instituciones y sistemas de poder que están a su alrededor. Si no pasara eso, sería una especie de milagro.
Bien, entonces viene el trabajo duro. Te preguntas si realmente funciona como has predicho. Bueno, podéis juzgar vosotros mismos. Hay mucho material sobre esta hipótesis obvia, que ha sido sujeta a las pruebas más duras imaginables, y aún aguanta notablemente bien. Virtualmente nunca encontrarás en las ciencias sociales algo que apoye de manera tan clara cualquier conclusión, lo cual no es una gran sorpresa, porque sería milagroso que no fuera así dadas las fuerzas que están operando.
Lo siguiente que descubres es que todo esto es completamente tabú. Si vas a la Kennedy School of Government o a Stanford [dos renombrados programas de Ciencias Políticas], y estudias periodismo y comunicación, o ciencia política académica, etc, esas cuestiones probablemente no aparecerán. Es decir, la hipótesis que a cualquiera se le ocurriría sin saber nada de nada, no se puede expresar, y las pruebas que lo demuestran no se pueden discutir. Bueno, también predices eso. Si examinas la estructura institucional, dirías, claro, eso ocurrirá porque, ¿por qué querría esa gente verse descubierta? ¿Por qué deberían permitir que hubiera un análisis crítico de lo que están haciendo? La respuesta es, no hay razón para permitirlo y de hecho no lo permiten. De nuevo, no es una censura directa. Es sólo que no llegas a esos puestos. Eso incluye a la izquierda (lo que se llama izquierda) tanto como la derecha. A no ser que hayas sido adecuadamente formado y socializado para que haya ciertas ideas que simplemente ya no tengas, porque si las tuvieras no estarías ahí. Así que tienes un segundo orden de predicción, que es que el primer orden de predicción no se puede discutir.
La última cosa a examinar es el marco doctrinal en que esto tiene lugar. La gente que está en los más altos puestos del sistema de información, incluyendo los medios, la publicidad, la ciencia política académica, etc, ¿tiene esa gente una imagen real de lo que ocurre cuando escriben para ellos mismos? (no cuando están haciendo discursos). Cuando hacen discursos, son todo bonitas palabras. Pero cuando escriben para ellos mismos, ¿qué dice esa gente?
Hay básicamente tres fuentes a examinar. Una es la industria de relaciones públicas, ya sabes, la industria de propaganda de las grandes empresas. ¿Qué dicen los líderes de la industria de PR (relaciones públicas)? El segundo lugar a examinar es los llamados intelectuales públicos, los grandes pensadores, la gente que escribe editoriales y cosas así. ¿Qué dicen estos? La gente que escribe libros impresionantes sobre la naturaleza de la democracia y ese tipo de cosas. La tercera fuente que examinas es el sistema académico, concretamente la parte de la ciencia política relacionada con las comunicaciones y la información y todo eso, que ha sido un rama de la ciencia política desde hace 70 o 80 años.
Entonces, examinas esas tres cosas y ves lo que dicen, ves lo que las grandes figuras han escrito sobre eso. Todos dicen (cito en parte) que la población general son "intrusos ignorantes y entrometidos". Tenemos que mantenerlos lejos de la arena pública porque son demasiado estúpidos y si tomaran parte todo lo que harían sería crear problemas. Su sitio es ser "espectadores", no "participantes".
Se les permite votar de vez en cuando, escoger a alguno de nosotros, los tipos listos. Pero luego se supone que deben volver a casa y hacer cualquier otra cosa, mirar el fútbol o lo que sea. Pero los "intrusos ignorantes y entrometidos" tienen que ser "espectadores, no participantes". Los participantes son lo que se llama la "gente responsable" y, por supuesto, el escritor siempre es uno de ellos. Nunca te preguntas, ¿por qué yo soy un "hombre responsable" y aquel otro está en la cárcel? La respuesta es bastante evidente. Es porque tú eres obediente y estás subordinado al poder, y esa otra persona puede ser independiente, etc. Pero no te lo preguntas, claro. Así que tenemos a esos tipos listos que se supone que deben dirigir el cotarro y el resto se supone que estará fuera de eso, y no deberíamos sucumbir (y cito de un artículo académico) "a los dogmatismos democráticos de que los hombres son los mejores jueces de sus propios intereses". No lo son. Son unos jueces malísimos de sus propios intereses, así que tenemos que hacerlo nosotros por su propio bien.
De hecho, eso es muy similar al leninismo. Hacemos todo esto por vosotros, lo hacemos en interés de todos, etc. Me imagino que esa es en parte la razón por la que ha sido históricamente tan fácil para esa gente cambiarse la chaqueta y pasar de ser entusiastas estalinistas a grandes partidarios del poder de los EE.UU. La gente cambia muy fácilmente de una posición a la otra, y mi sospecha es que es porque básicamente es la misma. No es un gran cambio. Simplemente haces una estimación diferente de dónde está el poder. En un momento crees que está aquí, en otro crees que está allí. Pero adoptas la misma postura.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Es una historia interesante. Gran parte viene de la Primera Guerra Mundial, que es una encrucijada. Cambió considerablemente la posición de los EE.UU. en el mundo. En el siglo XVIII los EE.UU. eran ya el sitio más rico del mundo. La calidad de vida, la salud, la longevidad que tenían no se alcanzó, entre la clase alta británica, hasta el siglo XX, no digamos en el resto del mundo. Los EE.UU. eran extraordinariamente ricos, con enormes ventajas, y, a finales del siglo XIX, tenían con mucho la mayor economía del mundo. Pero no era un actor importante en el teatro mundial. El poder estadounidense se extendía a las islas del Caribe, alguna parte del Pacífico, pero no mucho más.
Durante la Primera Guerra Mundial, las relaciones cambiaron. Y cambiaron más dramáticamente durante la Segunda Guerra Mundial. Después de ésta, los EE.UU. más o menos tomaron el mando del mundo. Pero después de la Primera ya hubo un gran cambio, y los EE.UU. pasaron de ser un país deudor a ser un país acreedor. No era enorme, como Gran Bretaña, pero adquirió un papel importante en el mundo por primera vez. Ese fue un cambio, pero hubo otros.
La Primera Guerra Mundial fue la primera vez en que hubo propaganda estatal altamente organizada. Los británicos tenían un Ministerio de Información, y realmente lo necesitaban, porque tenían que meter a los EE.UU. en la guerra o tendrían muchos problemas. El Ministerio de Información se dedicó a enviar propaganda, incluyendo grandes invenciones sobre las atrocidades de los "hunos" y cosas así. Estaban dirigidos a los intelectuales americanos bajo la razonable suposición de que era la gente más crédula, más dispuesta a creer la propaganda. También son los que se encargaron de divulgarlo en su propio sistema. Así que estuvo dirigida especialmente a los intelectuales americanos y funcionó muy bien. Los documentos del Ministerio Británico de Información (muchos de ellos han sido desclasificados) muestran que su objetivo era, en sus propias palabras, controlar el pensamiento de todo el planeta, apenas un objetivo menor, pero especialmente de los EE.UU. No les importaba mucho lo que pensara la gente en la India. El Ministerio de Información consiguió engañar a los intelectuales americanos para que aceptaran las invenciones de su propaganda de una forma apabullante. Estaban orgullosos de ello. Y con razón, pues les salvó el cuello. Sin eso, hubieran perdido la guerra.
En los EE.UU. fue otra historia. Woodrow Wilson fue elegido en 1916 con un programa contra la guerra. Los EE.UU. eran un país muy pacifista. Siempre lo ha sido. La gente no quiere ir a luchar en guerras foráneas. El país estaba muy en contra de la Primera Guerra Mundial y Wilson había sido elegido con un programa contra la guerra. "Paz sin victoria" era su eslogan. Pero él quería ir a la guerra. Así que el tema era, ¿cómo hacemos que este pueblo pacifista se convierta en lunáticos histéricos anti-alemanes para que quieran ir a matar a todos los alemanes? Eso requiere propaganda. Así que montaron la primera y realmente única gran agencia estatal de propaganda en la historia de los EE.UU. Se llamaba el Comité de Información Pública (bonito título orwelliano), también conocida como Comisión Creel. El tipo que la dirigía se llamaba Creel. La tarea de esta comisión era llevar a la población a una histeria nacionalista. Funcionó increíblemente bien. En unos pocos meses, había una histeria colectiva a favor de la guerra, y los EE.UU. pudieron entrar en ella.
Mucha gente quedó impresionada por estos hechos. Una de ellas, y eso tuvo repercusiones en el futuro, fue Hitler. Si leéis Mein Kampf, llega a la conclusión, bastante justificada, de que Alemania perdió la Primera Guerra Mundial porque perdió la batalla de la propaganda. No pudieron competir con una propaganda británica y americana que les apabulló. Hitler aseguró que la próxima vez tendrían su propio sistema de propaganda, y así lo hicieron en la Segunda Guerra Mundial. Más interesante para nosotros es el hecho de que la comunidad empresarial norteamericana también quedó impresionada con el esfuerzo propagandístico. En aquella época tenían un problema. El país se estaba haciendo formalmente más democrático. Mucha más gente podía votar, ese tipo de cosas. El país se iba haciendo rico, más gente podía participar y también estaban llegando muchos inmigrantes.
Entonces, ¿qué haces? Va a ser más difícil llevar las cosas como un club privado. Por lo tanto, obviamente, tienes que controlar lo que piensa la gente. Había habido hasta entonces especialistas en relaciones públicas, pero no una industria de relaciones públicas. Había un tío que se encargaba de limpiar la imagen de Rockefeller y ese tipo de cosas. Pero esa industria de relaciones públicas enorme, que es una invención estadounidense y una industria monstruosa, surgió de la Primera Guerra Mundial. Sus principales líderes fueron la gente de la Comisión Creel. De hecho, su líder, Edward Bernays, salió directamente de la Comisión Creel. Publicó un libro justo después titulado Propaganda. El término "propaganda", por cierto, no tenía connotaciones negativas en esos tiempos. Fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando el término se convirtió en tabú, pues estaba conectado con Alemania y todas esas cosas malas. Pero en ese periodo, el término propaganda tan sólo quería decir información o algo parecido. Así que escribió el libro Propaganda hacia 1925, y empieza diciendo que está sacando lecciones de la Primera Guerra Mundial. El sistema de propaganda de la Primera Guerra Mundial, y la comisión de la que formó parte, muestran, nos dice, que es posible "reglamentar la mente pública exactamente igual que un ejército reglamenta a sus soldados". Las minorías inteligentes, dice, tienen que utilizar estas nuevas técnicas de reglamentación de las mentes para asegurarse que la chusma esté en su sitio. Ahora podemos hacerlo porque tenemos estas nuevas técnicas.
Ese es el manual principal de la industria de relaciones públicas. Bernays es una especie de gurú. Fue un auténtico liberal estilo Roosevelt o Kennedy. También preparó el esfuerzo de relaciones públicas para apoyar el golpe que derribó al gobierno democrático de Guatemala con el apoyo de los EE.UU.
Su mayor éxito, el que le llevó a la fama a finales de los años 20, fue conseguir que las mujeres fumasen. Las mujeres no fumaban en esa época y él preparó una enorme campaña para Chesterfield. Ya sabéis todas las técnicas, modelos y actrices famosas con cigarrillos y ese tipo de cosas. Eso le valió grandes alabanzas. Así que se convirtió en una figura de la industria y su libro era el manual.
Otro miembro de la Comisión Creel fue Walter Lippman, la figura más respetada del periodismo norteamericano durante medio siglo (quiero decir periodismo serio, artículos de opinión). También escribió los llamados ensayos progresistas sobre la democracia, considerados progresistas en los años 20. Estaba, una vez más, aplicando las lecciones del trabajo sobre la propaganda de forma muy explícita. Dice que hay un nuevo arte en democracia llamado "manufactura del consenso". Esta frase es suya. Edward Herman y yo la copiamos para nuestro libro, pero viene de Lippman. Bien, dice, tenemos este nuevo arte en el método de la democracia, la manufactura del consenso. Al manufacturar el consenso, puedes superar el hecho de que formalmente mucha gente tenga derecho a votar. Podemos hacerlo irrelevante porque podemos manufacturar el consenso y asegurarnos que sus opciones y actitudes estén estructuradas de tal forma que siempre hagan lo que les digamos, incluso si tienen un modo formal de participar. Así tendremos una democracia real. Funcionará correctamente. Eso es aplicar las lecciones de la agencia de propaganda.
La ciencia social y la ciencia política académicas parten de los mismos supuestos. El fundador de lo que se llama ciencia política académica y comunicación fue Harold Glasswell. Su mayor logro fue un libro, un estudio sobre la propaganda. Dice, de forma muy franca, las cosas que yo citaba antes, esas cosas sobre no sucumbir a los dogmatismos democráticos, todo eso viene de la ciencia política académica (Glasswell y otros). De nuevo, sacando lecciones de la experiencia en tiempo de guerra, los partidos políticos sacaron las mismas conclusiones, especialmente el partido conservador en Inglaterra. Sus primeros documentos, que acaban de salir a la luz, muestran que también reconocían los logros del Ministerio de Información británico. Se daban cuenta que el país se estaba democratizando y ya no podría ser un club privado. Así que la conclusión, en sus propias palabras, es que la política tenía que convertirse en guerra política, aplicando los mecanismos de la propaganda para controlar los pensamientos de la gente que tan brillantemente habían funcionado durante la Primera Guerra Mundial.
Esa es la parte doctrinal y coincide con la estructura institucional. Refuerza las predicciones sobre cómo debería funcionar el tema. Y las predicciones están bien confirmadas. Pero estas conclusiones tampoco se pueden discutir. Todo esto forma parte de la literatura disponible pero sólo es para la gente que está en el ajo. Cuando vas a la universidad, no lees los clásicos sobre cómo controlar las mentes de la gente.
De la misma forma que no lees lo que dijo James Madison durante la convención constitucional sobre que el principal objetivo del nuevo sistema tenía que ser "proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría" y que tenía que ser diseñada para conseguir ese fin. Esa es la fundación del sistema constitucional, así que nadie lo estudió. No puedes encontrarlo ni en la literatura académica, a no ser que mires muy a fondo.
Este es básicamente el cuadro, tal como yo lo veo, de la forma en que funciona el sistema institucionalmente, las doctrinas que hay detrás de ello, y lo que resulta de todo eso. Hay otra parte, dirigida a los "intrusos ignorantes y entrometidos". Esa es sobre todo usar diversiones de un tipo o de otro. De eso, creo, podrías predecir lo que esperarías encontrar ahí.
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Entrevista de Corporate Watch con Noam Chomsky






Titulo: ¿Hasta dónde quieres llegar hoy?
Mira lo que pasa cuando confias ciegamente en Gates..
Mi amigo andres tal vez lo disfrute.....asi como los que tratamos de navegar en contra del monopolio mundial.







Entrevista de Corporate Watch con Noam Chomsky

Por Anna Couey y Joshua Karliner.

CW: ¿Cómo ve de significativas las recientes escaramuzas entre el Departamento de Justicia y Microsoft? ¿Lo ve como un cambio importante en esta espiral de acontecimientos?
NC: Sí es significativo. Pero no deberíamos exagerarlo. Si hay tres grandes empresas controlando lo que son esencialmente propiedades y creaciones públicas, esto es, Internet, telecomunicaciones, etcétera, eso no es algo mucho mejor que el control de una sola empresa, pero quizás existe una pequeña diferencia. La pregunta es hasta qué punto parásitos como Microsoft deberían ser expulsados del sistema público, o si se les debería conceder absolutamente cualquier derecho.
CW: Proporciónenos algo de contexto histórico. ¿Cómo encaja lo que está pasando con el creciente poder de Microsoft y cómo encaja su papel en la sociedad en la historia del poder de las corporaciones en Estados Unidos y en la evolución de las mismas?
NC: Existen corporaciones desde hace tanto tiempo como en el siglo dieciocho, e incluso antes. En Estados Unidos, las corporaciones eran entes públicos. Básicamente, eran asociaciones. Un grupo de gente podía reunirse y decir "queremos construir un puente sobre éste río", y conseguir un permiso estatal que les permitiese hacerlo, necesitando eso y nada más. La corporación no tenía los derechos de las personas individuales. El modelo para la corporación volviendo a los tiempos de la redacción de la Constitución era un asunto constitucional. Durante el siglo diecinueve, esto empezó a cambiar.
Es importante recordar que el sistema constitucional no fue diseñado en primer lugar para defender los derechos de la gente. Más bien, los derechos de los ciudadanos tenían que ser equilibrados, como propuso Madison, con lo que él llamaba los "derechos de propiedad". Por supuesto, la propiedad no tiene derechos: mi bolígrafo no tiene derechos. Puede que yo tenga un derecho sobre él, pero el bolígrafo no tiene ningún derecho. Así, esta es sólo una frase codificada para favorecer los derechos de la gente con propiedades. El sistema constitucional fue fundado sobre el principio de que los derechos de la gente con propiedades tienen que ser privilegiados; ellos tienen derechos porque son personas pero ellos también tienen derechos especiales porque poseen la propiedad. Como Madison expuso en los debates constitucionales, el objetivo del gobierno debe ser "proteger a la minoría de opulentos frente a la mayoría". Esa es la vía por la que el sistema fue establecido.
En los Estados Unidos de América, cerca del cambio de siglo, a través del activismo judicial radical, los tribunales cambiaron crucialmente el concepto de la corporación. Simplemente lo redefinieron con el objetivo de garantizar privilegios no sólo para los dueños de la propiedad, sino también para lo que los historiadores del derecho llaman "entidades jurídicas colectivas". Las corporaciones, en otras palabras, recibieron a principios de este siglo derechos de personas, de hecho personas inmortales, y personas de inmenso poder. Y estaban libres de la necesidad de restringirse ellos mismos las concesiones del Estado.
Ese es un gran cambio. Esencialmente es establecer importantes tiranías privadas, las cuales no tienen responsabilidades porque están protegidas por la Quinta Enmienda, libres de búsqueda y captura, y más aun, uno no puede imaginarse qué es lo que están haciendo.
Después de la Segunda Guerra Mundial, era bien sabido en el mundo de los negocios que iban a tener que acordar con el Estado coordinación, subvenciones y una especie de socialización de los costes y los riesgos. La única cuestión era cómo hacerlo. El método que se encontró para ello fue el "sistema del Pentágono" (que incluye al DOE, a la AEC o a la NASA). Estos sistemas subvencionados públicamente han sido el núcleo de los sectores dinámicos de la economía norteamericana desde entonces (bastante parecido es el caso de la biotecnología, la farmacología, etc., que se apoyan en diferentes fuentes públicas). Y eso ciertamente señala el camino a Microsoft.
Así pues, ¿cómo alcanza Microsoft sus enormes beneficios? Bien, Bill Gates es bastante franco acerca de ello. Él dice que ellos lo hacen "adoptando y extendiendo" las ideas de otros. Ellos se han basado en los ordenadores, por ejemplo. Los ordenadores fueron creados a expensas e iniciativa públicas. En los años cincuenta cuando estaban siendo desarrollados, tenían cerca del 100% de financiación pública. Lo mismo se puede decir de Internet en sus primeros tiempos. Las ideas, las iniciativas, el software, el hardware... fueron creados a iniciativa y a expensas públicas, y están siendo entregados a individuos como Bill Gates.
CW: ¿Cuáles son los impactos sociales y culturales de permitir a no sólo un monopolio, sino incluso si es a no más que a unas pocas grandes corporaciones, dominar algo tan básico cómo el habla humana, la comunicación con el otro?
NC: Es una forma de tiranía. Pero, ese es el objetivo último de la corporación - intentar alejar lo público de la toma de decisiones sobre aquello que pertenece a su misma esencia, limitar los campos de discusión públicos, controlar la opinión, asegurarse de que las decisiones fundamentales que determinan cómo va a funcionar el mundo - lo cual incluye la producción, el comercio, la distribución, el pensamiento, la política social, la política exterior, todo - no está en manos públicas, sino más bien en manos de un altamente concentrado poder privado. Y hay varias formas para hacer esto. Una es tener el sistema de comunicación, también llamado sistema de información, en manos de una red de, pocas o muchas no importa mucho, tiranías privadas.
Tomemos los medios de comunicación en Estados Unidos. Son mayoritariamente medios corporativos. Incluso los llamados medios públicos no son muy diferentes. Son simplemente enormes corporaciones que venden audiencias a los anunciantes de otros negocios. Y se supone que constituyen el sistema de comunicaciones. No es complicado imaginar que es lo que va a resultar de todo esto.
Y hay cosas nuevas ocurriendo todo el tiempo. Justo en este momento hay un ejemplo dramático, que es el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI), el cual se supone que va a ser firmado este mes, aunque no van a hacerlo. Las negociaciones han estado continuando en secreto durante cerca de tres años. Es esencialmente un enorme juego de poder entre corporaciones, que intenta ofrecer a los "inversores" - no en referencia al señor que trabaja en la tienda de abajo, sino a las juntas directivas de General Electric, Merrill Lynch, etc.- derechos extraordinarios. Se está haciendo en secreto porque la gente implicada, que es casualmente toda la comunidad de negocios, sabe que la ciudadanía va a odiarlo. Por tanto, los medios están guardándolo en secreto. Y es una hazaña asombrosa durante tres años mantener la calma acerca de algo que todo el mundo sabe que es un importante conjunto de decisiones, el cual va a encerrar a los países en ciertos acuerdos. Impedirá la política pública. Ahora usted puede argumentar que es algo bueno, algo malo, usted puede argumentar lo que quiera, pero no hay duda acerca de cómo la gente va a reaccionar, y no hay duda acerca del hecho de que los medios, que han estado bien enterados de esto desde el principio, han tenido éxito en no mencionarlo apenas.
CW: ¿Cómo se beneficiaría una compañía como Microsoft del AMI?
NC: Podría mover libremente el capital. Podría invertirlo dónde quisiera. No habría restricciones en nada de lo que hiciera. Un país, o un pueblo, como por ejemplo Cambridge, Massachusetts, donde yo vivo, donde trabajo, no podría imponer condiciones en cuanto a la protección del consumidor, el control medioambiental, las inversiones o los apartados para las minorías o las mujeres. Menciónelo y no lo admitirán.
Ahora lo lejos que esto pueda llegar exactamente depende de la disposición a impulsarlo. Estas cosas no se determinan mediante palabras. No hay nada en la Constitución, o en las enmiendas a la Constitución, que permita a las tiranías privadas tener el derecho a la personalidad. Lo que el AMI signifique en la práctica depende no sólo o principalmente de las palabras, sino de cómo son las relaciones de poder, de si la gente se opone a ello tan estruendosamente que no permite que ocurra, quizás mediante alborotos, o mediante cualquier cosa.
Un elemento crucial de ésto es lo que llaman el efecto trinquete; que la legislación existente va a ser permitida pero tiene que ser retirada pasado un plazo. Tiene que ser echada atrás, y ninguna nueva legislación puede ser introducida que entre en conflicto con los derechos de Microsoft o cualquier corporación para hacer cualquier cosa en el ámbito internacional o nacional. En un cierto plazo que se supone que se va a tener un efecto trinquete, de someter el mundo más y más a las principales tiranías privadas, como Microsoft, con sus alianzas y relaciones.
CW: El economista Brian Arthur afirma que debido a la naturaleza rápidamente cambiante de la tecnología, nadie permanecerá en una posición del monopolio durante mucho tiempo, de modo que el poder monopolístico en la industria de la tecnología es diferente que el que se ha visto históricamente, y no hay nada de lo que preocuparse.
NC: Pero nunca ha habido poder monopolístico; o ha habido muy raramente poder monopolístico. Tomemos los grupos de poder altamente concentrados, como en la industria de la energía. No son en sentido estricto monopolios. Shell y Exxon son competidores. Éste es un sistema de administración del mercado intensivo en gestión, con un enorme poder estatal implicado en los intereses de una pequeña colección de tiranías privadas.
Es muy extraño encontrar un verdadero monopolio. La AT&T fue un monopolio durante una época, eso es por lo que pudo crear cosas como el transistor, por ejemplo. Era un monopolio, así que por tanto podían cobrar tarifas altas. Pero eso es ciertamente inusual.
CW: ¿Piensa usted que todo el asunto de los monopolios es algo como para estar preocupado?
NC: Éstos son oligopolios; son pequeños conjuntos de grupos de poder altamente concentrados en relación unos con otros. Si uno de ellos consiguiera control total sobre un cierto sistema, otros poderes probablemente no lo permitirían. De hecho, eso es lo que usted está viendo.
CW: ¿Así pues, usted no piensa que Bill Gates es un nuevo John D. Rockefeller?
NC: John D. Rockefeller no era un monopolista. Standard Oil no gobernaba toda la industria; aunque lo intentaban. Pero otros centros de poder simplemente no desean dejar tal cantidad de poder a uno de ellos.
CW: ¿Entonces de hecho, quizás hay un paralelismo ahí entre Gates y Rockefeller, o no?
NC: Piense en el sistema feudal. Usted tenía reyes, príncipes, obispos, señores, etc. La mayor parte de ellos no deseaban que el poder estuviese concentrado totalmente, ellos no querían tiranos absolutos. Cada uno de ellos tenía sus feudos que deseaban mantener en un sistema de poder altamente concentrado. Sólo querían cerciorarse de que la población, la llamada chusma, no sería parte de él. Es por esta razón la cuestión del monopolio -no quiero decir que no sea importante- sino que no es de ninguna manera el núcleo del asunto.
CW: ¿Cómo esa transferencia de la esfera pública a la privada ha cambiado Internet?
NC: Mientras Internet estaba bajo el control del Pentágono, era libre. La gente podría utilizarla libremente para compartir información. Esto ha seguido siendo verdad cuando permanecía dentro del dominio estatal de la National Science Foundation.
Incluso hasta 1994, gente como por ejemplo Bill Gates tenía poco interés en Internet. No iría nunca a las conferencias sobre Internet, porque no veía una manera de sacar beneficios. Ahora se está entregando a las corporaciones privadas, y te dicen todas las cosas buenas que desean hacer. Desean tomar grandes zonas de Internet y sacarlas totalmente del dominio público, convertirlas en intranets, que sean cercadas con cortafuegos, y utilizadas sólo para operaciones corporativas internas. Desean controlar el acceso, y ésa es una gran parte de los esfuerzos de Microsoft: controlar el acceso de tal manera que dirijan a la gente que tiene acceso a Internet hacia lo que "ellos" deseen, como servicios de compra a domicilio, u otras diversiones. Si usted realmente sabe exactamente lo que desea encontrar, y tiene suficiente información y ganas, puede ser capaz de encontrarlo. Pero ellos desean hacer eso tan difícil como sea posible. Y es perfectamente natural. Si usted estuviera en la junta directiva de Microsoft, seguro que eso es lo que usted intentaría hacer.
Bien, esas cosas no "tienen" que suceder. Internet puede ser mantenida bajo control público. El acceso podría promoverse para todo el mundo. Más aun, los proveedores podrían ser subvencionados para que aquello que esté disponible on-line no fuese principalmente las ideas, entretenimientos y comercios colocados por instituciones privadas con grandes beneficios. Pero eso va a significar mucho trabajo duro a todos los niveles, desde en el Congreso hasta en organizaciones locales, asociaciones, otros grupos de ciudadanos que puedan presionar en contra de la privatización y la mercantilización por todas las maneras habituales.
CW: ¿Qué es lo que parecería si estuviera bajo control público?
NC: Parecería lo que era antes, excepto que sería mucho más accesible porque más gente tendría acceso. Y sin constricciones. La gente podría simplemente utilizarla de forma libre. Se ha hecho eso, mientras estaba bajo dominio público. No era perfecto, pero tenía más o menos el tipo correcto de estructura. Eso es lo que Microsoft y otros desean destruir.
CW: ¿Y cuando usted dice eso, usted se está refiriendo a Internet tal como era hace 15 años?.
NC: Estamos hablando específicamente de Internet, de momento. Pero más generalmente, los medios de comunicación durante la mayor parte de este siglo, y cada vez más en años recientes, han estado bajo poder corporativo. Pero ése no se es siempre el caso. No tiene que ser el caso. No tenemos que ir muy lejos atrás a encontrar diferencias. Bastante recientemente, en los años cincuenta, había cerca de 800 periódicos laboristas que alcanzaban a entre 20 y 30 millones de personas a la semana, con un punto de vista muy diferente. Remóntese usted más atrás, y a principios de siglo los medios comunitarios, laboristas y otros estaban básicamente al nivel de los medios corporativos. La eliminación de todo esto es consecuencia de la alta concentración del poder concedida por el estado con el activismo judicial y otras presiones privadas, que pueden ser invertidos y superados.
CW: Tome la creciente concentración en la tecnología a la que estamos asistiendo con Microsoft y algunas de estas otras compañías, y compárela con fusiones recientes en los sectores de defensa, comunicaciones, seguros, y banca, y especialmente el contexto de la globalización. Estamos viendo una nueva etapa en el capitalismo global, o es simplemente una continuación de los negocios como siempre?
NC: En líneas generales, la globalización contemporánea está llevando el mundo de nuevo a lo que era hace más o menos un siglo. A principios de siglo, bajo la dominación básicamente británica y el patrón oro, si usted mira la cantidad de comercio, de flujo financiero, etcétera, en relación con el tamaño de la economía, estamos bastante cerca de volver a eso ahora, después de una depresión entre las dos guerras mundiales.
Ahora hay algunas diferencias. Por ejemplo, la velocidad de transacciones financieras se ha acelerado mucho en los últimos 25 años con la llamada revolución de las telecomunicaciones, que era una revolución en gran parte dentro del sector público. La mayor parte del sistema fue diseñado, desarrollado y mantenido a expensas públicas, y después entregado al beneficio privado.
Las medidas del estado también desbarataron el sistema económico internacional de posguerra, el sistema de Bretton Woods, en los primeros años setenta. Fue desmontado por Richard Nixon, con la iniciativa estadounidense y británica sobre todo. El sistema de regulación de los flujos de capital fue desmantelado, y eso, junto con la revolución de las telecomunicaciones iniciada por el Estado, llevaron a una explosión enorme del flujo de capital especulativo, que ahora está bien por encima del trillón dólares por día, y es sobre todo no productivo. Si regresamos a alrededor de 1970, los flujos de capital estaban relacionados en un 90% con la verdadera economía, como el comercio y la inversión. Ahora, sólo un pequeño porcentaje está en relación con la verdadera economía. La mayor parte tienen que ver con las manipulaciones financieras, las especulaciones con la innovación, cosas que son realmente destructivas para la economía. Y eso es algo que antes no era cierto, no solamente no lo era hace 100 años, sino que no era cierto hace 40 años. Así pues hay cambios. Y usted puede ver sus efectos.
Ésa es seguramente parte de la razón de que en el período reciente, los últimos 25 años, haya sido un período de desarrollo económico inusualmente lento, de bajo crecimiento de la productividad, de estancamiento o de la disminución de salarios y de rentas para probablemente dos tercios de la población, incluso en un país rico como éste. Y beneficios enormemente altos para una parte muy pequeña de la población. Y es peor en el tercer mundo.
Usted puede leer en el New York Times, en el artículo de portada en "Week in Review", ayer domingo 12 de abril, que América es próspera y feliz. Y si usted mira a los americanos de los que están hablando, resulta que no son las casi dos terceras partes de la población cuyos ingresos están estancados o disminuyendo, son la gente que posee el capital. Así pues, de acuerdo, lo están haciendo indudablemente bien, excepto porque cerca del 1% de las familias posee cerca del 50% del capital, y casi lo mismo pasa con otras posesiones. La mayor parte del resto de cosas es propiedad del 10% de la población. Así que seguro, América es feliz, y América es próspera, si América significa lo que el New York Times entiende por tal. Son los pequeños grupos de élite de quien y para quien están hablando.
CW: ¿Qué tipo de cosas puede la gente hacer para intentar extender y exigir la democracia y el control público a las corporaciones?
NC: Bien, lo primero que han de hacer es averiguar que es lo que les está ocurriendo. Así pues, si usted no tiene información sobre eso, no puede hacer mucho. Por ejemplo, es imposible oponerse, pongamos, al Acuerdo Multilateral sobre Inversiones, si usted no sabe que existe. Ese es el propósito del secretismo. Uno no puede oponerse a la forma específica de globalización que está teniendo lugar, a menos que la comprenda. Tendría no sólo que leer los titulares que dicen que la economía de mercado ha triunfado, sino que tendría que leer a Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, cuando habla internamente; cuando dice que el estado de la economía depende de una maravillosa conquista que hemos conseguido, llamada "inseguridad laboral". Ese es su término. Inseguridad laboral, que es no saber si vas a tener un trabajo mañana. Es una gran bendición para la salud de la economía porque mantiene los salarios bajos. Es estupendo: mantiene los beneficios altos y los salarios bajos.
Bien, a menos que la gente sepa esas cosas, no pueden hacer mucho sobre ello. Por tanto lo primero que hay que hacer es crear para nosotros, para la población, sistemas de intercambio, interacción, etcétera, como Corporate Watch, Public Citizen y otras agrupaciones ciudadanas, que proporcionen al público el tipo de información y comprensión que de otra forma no van a tener. Después de eso tienen que luchar contra ello, de montones de formas que están abiertas. Puede hacerse directamente a través de presión sobre el Congreso, o de manifestaciones, o de creación de instituciones alternativas. Y debería apuntar, en mi opinión, no sólo a cuestiones menores, como la prevención de los monopolios, sino también a cuestiones más profundas, como porqué tienen las tiranías privadas derechos totales.
CW: ¿Qué piensa acerca del potencial de todos los medios alternativos que están surgiendo en Internet, dadas las actuales tendencias?
NC: Ese es un asunto para la acción, no para la especulación. Es como preguntar hace cuarenta años cuál era la probabilidad de que tuviéramos un sistema de salud como Medicare. Estas cosas ocurren si la gente lucha por ellas. En el mundo de los negocios, Microsoft, tiene conciencia de clase alta. Son básicamente vulgares marxistas, que se ven a sí mismos metidos en una amarga lucha de clases. Por supuesto siempre van a continuar con ella. La cuestión es si tienen ese campo para ellos solos. Y la cuestión más profunda es si se les debería permitir participar; yo no creo que deban.

ENTREVISTA CON NOAM CHOMSKY


ENTREVISTA CON NOAM CHOMSKY
SOBRE LA PRENSA EN LOS EEUU

PREGUNTA: En una entrevista que le hicimos en 1986 usted se mostró bastante pesimista en cuanto a las posibilidades de desarrollar unos medios de comunicación alternativos. Sin embargo, desde entonces hemos presenciado la aparición de la revista Z Magazine, la proliferación de emisoras de radio de carácter vecinal, la televisión por cable, la organización Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR), tengo entendido que un equipo de filmación canadiense está haciendo un documental sobre usted, ha habido un montón de progresos. ¿Considera usted todo esto positivo? ¿Le sorprende?
NOAM CHOMSKY: No recuerdo lo que dije en aquella entrevista, pero siempre me ha parecido que esto sería algo muy positivo y debería promoverse lo más posible. Me temo que va a ser muy duro. Actualmente, la concentración de recursos y poder es tal que a los medios alternativos se les va a plantear una dura batalla, aunque son muy necesarios. Es verdad, hay cosas que constituyen pequeños éxitos, pero esto se debe a que ciertas personas han realizado un esfuerzo increíble.
Por ejemplo, la revista Z Magazine. Se trata de una revista de alcance nacional, cuyo equipo de redacción está integrado literalmente por dos personas, y que carece totalmente de financiación, salvo lo que algunos amigos les dan. Poner en marcha una revista sin financiación es una tarea hercúlea. De alguna manera, también la editorial South End Press se las arregla para conseguirlo, es decir, están sobreviviendo. Se trata de un pequeño colectivo que, de nuevo, carece totalmente de financiación y que sacan a la luz un montón de libros, muchos de ellos muy buenos, pero es casi imposible que a un libro de South End le hagan una reseña en la prensa. Tómese por ejemplo el caso del Boston Globe. Según los criterios del periodismo estadounidense se trata de un periódico muy liberal. La responsable de la sección de libros dijo públicamente hace un par de años que nunca toleraría que se hiciera una reseña de un libro de South End. La razón que dio fue que yo soy uno de los autores que publica en South End, y que mientras yo fuera un autor de South End ella nunca permitiría publicar una reseña sobre un libro de South End. Mis libros no sólo no son reseñados en el Boston Globe sino que ni siquiera aparecerían en las listas que ellos hacen. Hay una sección los domingos donde hacen una lista de lo publicado por autores locales, por ejemplo que tal autor local ha escrito un capítulo en un libro de cocina. Pues bien, ellos nunca colocarían un libro mío en estas listas de autores locales.
De hecho, a veces resulta cómico: por ejemplo, el Consejo Nacional de Profesores de Inglés entrega todos los años lo que ellos llaman "Premio Orwell" por sacar a la luz casos de doblediscurso. Me fue concedido hace dos años por Sobre el poder y la ideología. Este año nos fue concedido a Edward Herman y a mí por Los guardianes de la libertad. En las fechas en que este premio fue concedido, allá por noviembre, una columnista del Boston Globe, por cierto una columnista tirando a liberal de izquierdas, escribió una columna en la que entrevistaba a la persona responsable de este premio. Se trataba de una columna sobre lo maravilloso que le parecía conceder un premio por desvelar el doblediscurso. Ella mencionó algunas de las personas que habían conseguido este premio anteriormente, Ted Koppel, etc. Hubo una omisión muy chocante: no se dijo quién había recibido el premio ese mismo año. Resulta que este premio lo había conseguido un conocido personaje local. Además se daba la circunstancia de que, por primera vez, creo, alguien había recibido el premio en dos ocasiones. Más aún, los dos libros en cuestión eran libros sobre los medios de comunicación. Eran críticas a los medios de comunicación. No se mencionó nada de esto.
South End tiene muchas dificultades para conseguir que uno de sus libros aparezca en reseñas. De hecho se le ha dedicado un reportaje en Publisher's Weekly donde se ha comentado este problema. No hace falta decirle lo que supone esto. Si usted no tiene acceso a las fuentes de financiación, a la publicidad, a los poderosos mecanismos de difusión pública, el alcance que se puede conseguir va a ser muy limitado.
Hasta cierto punto, se puede contrarrestar esta situación con un enorme esfuerzo. Hay diversas maneras; algunas son muy importantes. Por ejemplo, te encuentras con que hay disidentes en muchas sociedades que cooperan. Yo paso un montón de tiempo, por ejemplo, simplemente fotocopiando cosas, copiando material para amigos de otros países que están en una situación como la mía aquí. Ellos hacen lo mismo por mí. Esto significa que aunque a mí no me dan una beca de investigación para trabajar en este tipo de cosas, o permisos o lo que sea, sí tengo acceso a fuentes a las que los especialistas más conocidos o, para el caso, la CIA, no pueden acceder. La CIA o los especialistas conocidos no disponen de una persona inteligente y perspicaz en Israel que examine los periódicos hebreos para que luego ellos saquen conclusiones, que elabore una interpretación y análisis de los mismos y que les envíe -como en mi caso- mucho de este material.
P: Israel Shahak.
N. CH.: Claro. Ésa es la gran diferencia. Eso significa que dispongo de fuentes. Shahak es la principal, y hay otras. Tengo otros amigos que hacen lo mismo. Yo y otros hacemos lo mismo por ellos. Igual pasa en Australia y en Inglaterra, y en otros lugares. De manera que se ha ido tejiendo una especie de red de cooperación. Aquí, por ejemplo, hay una recopilación de material procedente de un amigo mío que realiza un cuidadoso examen de toda la prensa de Los Ángeles y de gran parte de la prensa británica que lee, selección que me evita tener que leer las revistas de cine y del corazón y todo eso. Así obtengo la pepita de oro oculta que tal vez pueda usted encontrar si se lee una enorme cantidad de prensa con mucho cuidado, con inteligencia y aplicando un criterio muy selectivo. Hay una considerable cantidad de gente que hace esto, y nos intercambiamos la información. El resultado final es que tienes acceso a fuentes por métodos que seguramente ninguna central de inteligencia podría conseguir. Así que sí hay maneras de subsanar esta falta de acceso a los recursos que posee el sistema.
La gente puede hacer cosas. Esto está ocurriendo en todas partes. Hace un par de años di una charla en Manhattan, Kansas, y me pidieron reunirme previamente con el grupo local de solidaridad con Centroamérica, así que pensé "muy bien, se reunirán cuatro personas en el cuarto de estar de la casa de alguien". Para mi sorpresa, no se trataba de cuatro personas en un cuarto de estar, sino de 200 personas en una iglesia. Era una ciudad de 30.000 habitantes aproximadamente. Había un montón de documentación, incluso información que yo nunca había visto, información desconocida para mí, personas que iban y venían a Centroamérica, que habían estado viviendo allí participando en tareas de solidaridad, instando a sus representantes políticos a desplazarse allí mismo, en suma, gente muy informada. Estoy seguro de que ellos saben más acerca de Centroamérica de lo que usted pudiera encontrar en la sección sobre Centroamérica de un periódico estadounidense o en muchas instituciones oficiales latinoamericanas.
Este es el tipo de cosas que usted puede encontrar por todo el país. La gente ha descubierto otras maneras de conseguir información, de educarse a sí mismos y entre sí, y de explicar las cosas. Hay modos de sortear los obstáculos, aunque esto no es fácil. Es complicado proyectar esto hasta un nivel que pueda suponer un impacto masivo.

Traducción del inglés por Luis Ángel Sáez del Álamo.

BIBLIOGRAFIA DE PRENSA ALTERNATIVA ESTADOUNIDENSE:
Dado que la carpeta de este número de Archipiélago está dedicado a la prensa, facilitamos aquí una relación de algunos títulos de la interesante prensa alternativa estadounidense donde suele escribir Noam Chomsky:
- Z Magazine, información y suscripciones: 116 St. Botolph Street, Boston, MA 02115-9979, EEUU.
- Extra!, P.O. Box 911, Pearl River, NY 10965-0911, EEUU.
- CovertAction, 1500 Mass. Ave., NW, # 732, Washington, DC 20005, EEUU.
- Against the Current, 7012 Michigan Avenue, Detroit, MI 48210, EEUU.
- Lies of our Times, Sheridan Square Press, 145 West 4th Street, New York, NY 10012, EEUU.
- New Politics, P.O. Box 98, Brooklyn, NY 11231, EEUU.
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